ELABORACIÓN
Se retira la mayor cantidad de piel del pato posible, que es la que contiene la grasa, y se cortan los magrets en dados de 1,5 cm, lo más simétricos que se pueda. Se pela la manzana, se le quita el corazón y se trocea en dados del mismo grosor. En una cacerola se calienta la miel hasta llevarla a ebullición, se agregan todas las especias (anís, canela y granos de pimienta) y se cuece a fuego suave durante cinco minutos, aproximadamente, dando vueltas con una cuchara de madera de vez en cuando para que no se agarre. Por otro lado, en un palillo de brocheta de unos 20 cm de largo, se van alternando un cubo de pato y otro de manzana, hasta que la brocheta esté completa.
Acabado y presentación: en una sartén bien caliente se vierte un poco de aceite de oliva, se salpimentan las brochetas y se doran durante dos minutos por cada uno de sus lados. Con la ayuda de una cuchara o pincel, se bañan de miel especiada las brochetas y se dejan hacer otros dos minutos hasta que adquieran un bonito color dorado y meloso. Se sirven bien calientes y se acompañan de algunas astillas de canela y anises estrellados, que recuperaremos de la miel especiada a modo de decoración. También se pueden añadir algunos brotes rojos y verdes.
ELABORACIÓN
Encendemos el horno a 170 ºC. Mientras, untamos un molde con mantequilla y espolvoreamos su interior con harina, retirando el exceso. En una sartén antiadherente derretimos la nuez de mantequilla, añadimos el azúcar moreno y caramelizamos ligeramente. Salteamos a fuego fuerte la manzana rallada en ese fondo dulce y agregamos la vainilla abierta en dos, rascando sus granos, y el ron. Cuando la manzana adquiera un aspecto apetitoso y se dore ligeramente, la escurrimos y la reservamos en un plato.
En un bol amplio mezclamos el azúcar con la mantequilla con ayuda de unas varillas y echamos los huevos batidos, uno a uno. Seguido, mezclamos la harina, la levadura, la sal y la ralladura de limón y lo incorporamos todo a la masa húmeda anterior, rematando con la manzana salteada. Lo mezclamos.
Acabado: introducimos la masa en el molde, intentando no sobrepasar los tres cuartos de altura, y la cubrimos con las dos manzanas cortadas en rodajas bien finas, con su piel. Espolvoreamos la superficie con el azúcar moreno y la pizca de mantequilla troceada en dados. Horneamos durante 35 minutos. Retiramos el bizcocho del horno cuando, al clavar un cuchillo, este salga seco, sin rastro de masa húmeda. Lo dejamos templar ligeramente y ¡listo!
Este bizcocho de manzana queda estupendo servido aún tibio y rociado con unas gotas de brandy o ron añejo, para que se empape la miga, y guarnecido con un buen helado de turrón.
ELABORACIÓN
Se le quita la corteza al queso y se parte en lonchas de unos 5 mm de grosor, aproximadamente. Se cortan, asimismo, estas lonchas en bastones de 5 mm de lado. Se hace el pollo a la plancha con poco aceite y bien salpimentado.
Una vez hecho, se parte en lonchas y después en dados un poco más grandes que los bastones y las tiras restantes. Se pela la cebolla y se pica finamente. Se lavan las manzanas, se secan, se vacían y se cortan en bastones. Con ayuda de un pelador, se pelan los aguacates y se cortan en láminas de 1 mm de grosor o en bastones. Se mezclan todos estos ingredientes en una ensaladera, se esparce por encima el cebollino picado y se rocía todo con un chorrito de aceite de oliva. Se sazona con sal gorda y se echa la pimienta recién molida.
En un bol se mezcla la nata aderezada con el zumo de limón, la cáscara de la lima y unos pocos filetes de anchoas en salazón picados. Después se salpimenta.
Acabado y presentación: se sirve la ensalada, bien en platos, bien en la propia ensaladera, con este aderezo de nata al zumo de limón y lima y unas anchoas en salazón enteras que habremos guardado para decorar. Se esparcen más bastones de cebollino por encima.