

Secciones
Servicios
Destacamos
Edición
El congreso mundial de Neuropsicología vuelve este año a España, en concreto a Barcelona (6 al 9 de julio), y tiene entre sus organizadores a ... la especialista vasca Natalia Ojeda. Catedrática de la Universidad de Deusto y exasesora de la OMS, recientemente fue elegida para ocupar la dirección del Comité de Desarrollo Mundial de la Sociedad Internacional de Neuropsicología (INS), responsable de la cumbre de Cataluña. En esta entrevista, Ojeda habla sobre el cerebro humano y las formas en que la sociedad actual lo castiga.
- ¿Nuestro carácter viene marcado de serie?
- La personalidad es una de las facetas humanas más estables. Hay familias con varios hijos y todos diferentes. La experiencia y la educación aportan barnices.
- ¿Puede la Neuropsicología hacer que un tipo malo se haga bueno?
- La combinación de técnicas de intervención busca modelar el impacto de ciertos rasgos. En la población hay un porcentaje bajo, pero estable, de psicópatas que conviven con nosotros. Habrá quien le diga que desde el punto de vista evolutivo son necesarios.
- Ah, ¿sí? ¿Para qué?
- ¡Bueno...! Cuando la tribu iba de caza, dirigía el grupo el tipo con rasgos más psicopáticos. Era quien se aventuraba y quien se cargaba a los más débiles.
- ¿Hay mucho psicópata al frente de organizaciones?
- Los hay. ¡Y necesariamente! Si no tienes ciertos rasgos psicopáticos, no sobrevives en determinados puestos. Se ve incluso entre los estudiantes de Medicina.
- ¿Sí?
- Imagíneselos a la hora de escoger especialidad. Hablamos de los top, los estudiantes número uno del país. Hay muy pocas diferencias entre ellos. ¿A quién se busca? Un neurocirujano puede ser un tipo sensible y fino, pero no me imagino ese carácter en un traumatólogo.
- ¿La Neuropsicología podría hacer más humano a Putin?
- ¡Ja, ja...! ¡Ojalá...! Hay poca esperanza con personas de rasgos tan marcados. Algunos incidentes, como un golpe muy fuerte en la parte frontal de la cabeza, pueden cambiarte la personalidad.
- Hay una película de Harrison Ford que habla de eso.
- 'A propósito de Henry'. La recomiendo a mis alumnos.
El rastro de la pandemia
- ¿Las emociones determinan nuestra vida?
- ¡En gran medida! Algunos autores defienden que somos seres emocionales más que racionales.
- ¿Podemos enfermar por ellas?
- ¡Claro! Influyen de forma decisiva en el sistema inmunológico.
- ¿También nos ayudan a sanar?
- De la misma manera. Si tienes una vida emocional estable, sin ser un 'happy', y no estás rumiando pensamientos negativos todo el día, tu inmunidad se refuerza.
- Eso no curará un cáncer...
- No, pero puede tener un impacto significativo en la respuesta de tu cuerpo a los tratamientos.
Noticia Relacionada
- ¿La Neuropsicología puede detener el deterioro cognitivo?
- Hay programas de rehabilitación neuropsicológica ajustados a las necesidades de los pacientes que retrasan los síntomas. Nosotros trabajamos en ello.
- Deme, por favor, tres consejos para una mente sana, más allá de dieta y ejercicio.
- Cuide los hábitos de sueño. Cada vez dormimos menos y peor. Elimine las pantallas de su vida y procure un mayor contacto con las personas. Uno de nuestros principales problemas de salud es que vivimos muy estresados y al cerebro eso no le viene bien. No tiene capacidad para procesar la velocidad a la que vivimos.
- ¿Dice que no soporta el actual ritmo de vida?
- Sí, eso mismo le estoy diciendo. El actual ritmo de vida sostenido en el tiempo es fatal y puede llegar a provocar la muerte. Cada vez vemos más problemas de salud mental provocados por la forma en que vivimos.
- ¿Qué estamos haciendo?
- Lo estamos haciendo mal.
- ¿Diría usted que vivimos en una sociedad enferma?
- Estamos priorizando la productividad sobre cada uno de nosotros. ¿Cuántas chaquetas tenemos en el armario, cuántas manzanas se nos pudren en el frutero...? Vivimos a tal velocidad que no nos escuchamos a nosotros mismos; y mucho menos ya al que tenemos al lado.
- ¿Es posible ser feliz en una sociedad tan exigente?
- Sí, pero cada vez es más un reto. Hay factores políticos y sociales que condicionan, pero el responsable de la felicidad es uno mismo. Hay algo que me llama poderosísimamente la atención.
- Cuénteme.
- Hemos vivido una pandemia que nos ha impuesto restricciones de contacto físico. Muchas personas han dicho que las añoraban, pero esas restricciones han terminado y yo no veo una explosión de besos y abrazos.
- La gente tiene mucho miedo al contacto físico.
- Lo de besarnos lo entiendo, pero ¿un achuchón? Yo no he visto un aluvión de abrazos, ni siquiera con la mascarilla puesta.
¿Ya eres suscriptor/a? Inicia sesión
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Favoritos de los suscriptores
Noticias recomendadas
Batalla campal en Rekalde antes del desalojo del gaztetxe
Silvia Cantera y David S. Olabarri
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.