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La vida de Diego P. C., de 40 años y vecino del barrio bilbaíno de San Adrián, ha terminado de forma trágica. El hombre, que ... había saltado de un cuarto piso después de atrincherarse y apuñalar a sus padres, murió en el hospital la noche del pasado viernes a causa de las graves lesiones que presentaba. Llevaba tres horas encerrado en la vivienda en la que vivía con sus progenitores cuando, sobre las 18.15 horas, decidió lanzarse al vacío por el balcón ante la incredulidad de vecinos, policías, bomberos y periodistas que seguían el incidente. Cayó sobre el lateral de una de las dos colchonetas que los Bomberos habían instalado precisamente para evitar que pudiera hacerse daño, pero terminó impactando contra el suelo.
Ertzainas, policías municipales y bomberos corrieron a comprobar su estado. Sanitarios de una ambulancia de la red de Osakidetza, movilizada en previsión, le trasladaron de urgencia hasta el hospital de Basurto. Sobre las 20.30 horas sufrió una parada cardiorrespiratoria y los médicos trataron de reanimarle. Tiempo después, falleció. Terminaban así seis horas de infarto en las que protagonizó dos sucesos graves. Con problemas de drogas y un amplio historial delictivo, el hombre había caído al volante de un coche, el 'Toyota' blanco con el que su padre trabajó como taxista, desde la cuarta planta del parking del aeropuerto de Loiu. Pese a despeñarse desde una altura de doce metros y de que el vehículo quedó reducido a chatarra, él salió por su propio pie y no dejó que nadie se le acercara. Huyó corriendo dejando el turismo volcado en la terminal.
De allí se desplazó a su barrio, donde le conocían como 'Coto'. El hombre acumulaba antecedentes delictivos y actuaciones violentas. Hace varios años apuñaló a una vecina en un bar y había estado en la cárcel tras ser detenido por cometer agresiones, amenazas, robos con intimidación, hurtos, daños y delitos contra la seguridad vial. Heredó la licencia de taxi de su padre, pero sólo la utilizó durante un año porque le terminaron expulsando, según reveló en la ETB el presidente de Radiotaxi Bilbao, Borja Musons.
Gran dispositivo
Sobre las tres de la tarde del mismo viernes agredió con un arma blanca a sus padres, de edad avanzada, en el piso familiar. Los ancianos se refugiaron con unos vecinos. Cuando llegaron los primeros agentes de la Policía Municipal de Bilbao, Diego amenazaba con lanzarse por el balcón de la vivienda, aunque luego se metió para adentro y ya no volvió a salir hasta que, tres horas después, se lanzó al vacío. Los padres, con cortes por distintas partes del cuerpo, fueron evacuados al hospital de Basurto. El hombre fue intervenido de urgencia y su pronóstico es grave.
El incidente obligó a desplegar un gran dispositivo de emergencias. Además de los patrulleros de seguridad ciudadana, también fueron movilizados los especialistas de la Brigada Móvil, con escudos, en concreto los Bizkor. Bomberos de Bilbao colocaron bajo el balcón de la vivienda, en el número 40 de la calle San Adrián, dos grandes lonas hinchables. En la acera había poco espacio y la fila de coches aparcados y las farolas reducían aún más las posibilidades.
Gran despliegue policial para capturar al agresor de San AdriánVer 7 fotos
Mientras agentes de los Bizkor se preparaban para irrumpir en la vivienda, negociadores de la Ertzaintza intentaban contactar con el atrincherado, que parecía mostrar signos de sufrir alguna enfermedad mental. La Policía Municipal amplió el cordón de seguridad a toda la manzana, pese a lo cual se generó una gran expectación entre el vecindario. Algunos medios de comunicación audiovisual conectaron en directo para informar sobre el caso. Finalmente, cuando la Ertzaintza entraba en el piso, el hombre se lanzó por el balcón y puso fin al último episodio de su vida.
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