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Cuentas municipales

Finaliza en Ondarroa el boicot fiscal sin afrontar los impagos

200 familias afines a la izquierda abertzale dejaron de abonar los impuestos en 2003, lo que ha creado una deuda superior a 2,3 millones

IRATXE ASTUI

Martes, 19 de julio 2011, 12:41

El agujero tributario abierto en las cuentas municipales de Ondarroa parece que tenderá a cerrarse en este mandato. Las cerca de doscientas familias de la localidad vizcaína afines a la izquierda abertzale que iniciaron a principios de 2003 un intenso boicot al pago de los impuestos han decidido dar por finalizada la campaña de desobediencia, promovida bajo el lema 'Eskubiderik ez, betebeharrik ez / Sin derechos, no hay obligaciones'. La medida no tendrá carácter retroactivo, ya que los ondarrutarras defensores de la insumisión fiscal confirmaron ayer que sólo comenzarán a abonar los tributos al Ayuntamiento «a partir de junio de este año», tras la llegada al poder de Bildu, que gobierna con mayoría absoluta. Es decir, que no afrontarán los impagos acumulados en estos últimos siete años y medio.

«No tenemos intención de abonar las facturas que hasta esa fecha podrían estar en trámite», avisaron ayer portavoces del grupo. La insumisión fiscal ha tenido serias repercusiones para la recaudación del Ayuntamiento ondarrés, hasta el punto de que los impagos suman una deuda que supera con creces los 2,3 millones de euros.

Decenas de familias y locales comerciales se declararon en rebeldía fiscal en protesta por el veto judicial impuesto a la izquierda abertzale del municipio para concurrir a las elecciones de 2003 y 2007. Los 'insumisos fiscales' aprovecharon la iniciativa para censurar a la gestora que ha dirigido el Ayuntamiento durante el último mandato, encabezada por Félix Aranbarri (PNV). La Corporación salida de las urnas hace cuatro años no pudo constituirse debido al acoso de los radicales a los concejales electos.

«Derechos políticos»

La ilegalizada ANV reclamó como propia la Alcaldía -con Unai Urruzuno al frente- y seis concejalías, en virtud de los votos nulos contabilizados. «No pagaremos hasta que se nos devuelvan nuestros derechos políticos», clamaron simpatizantes de la antigua Batasuna.

En un principio, los militantes de la izquierda abertzale dejaron de pagar los impuestos de basura, agua y alcantarillado. Pero hace dos años optaron por intensificar el boicot fiscal y no abonar otro tipo de tasas como las correspondientes a la entrada del polideportivo o las obligadas para obtener permiso de obras y el impuesto de circulación.

El nuevo escenario político abierto en los comicios del 22-M, en los que Bildu ha obtenido la mayoría absoluta en Ondarroa, ha animado a los 'insumisos' a contribuir de nuevo en la recaudación de las arcas municipales. «Nuestra intención no ha sido de ningún modo no pagar, sino que se ejecutara un Ayuntamiento democrático y que se respetara la decisión de los ondarrutarras», señalaron.

Ante la negativa de afines a la izquierda abertzale a pagar los recibos, el Consorcio de Aguas Bilbao-Bizkaia les comunicó por carta a finales de 2010 su intención de cerrarles el grifo. El importe de las facturas pendientes rondaba los 200 euros. Pero la campaña siguió adelante.

La gestora se dirigió en junio de 2008 a la Diputación de Bizkaia para que le ayudara a cobrar los más de 2 millones de euros que no había podido recaudar desde 2003. La institución foral procedió al cobro de algunas deudas, mientras que se mantenía la desobediencia fiscal. El equipo gestor del pueblo intentó contratar antes a una empresa especializada en la recaudación e inspección de tributos y otros ingresos de derecho público. Sin embargo, fue imposible por la presión radical. Al tener conocimiento de la adjudicación de esa labor a la firma bilbaína Gesmupal, la izquierda abertzale difundió por Internet consignas en favor de la 'desobediencia civil', así como llamadas y escritos contra la empresa. Gesmupal renunció.

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