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Parag Agrawal, nuevo CEO de Twitter
¿Por qué hay tantos dirigentes tecnológicos procedentes de la India?

¿Por qué hay tantos dirigentes tecnológicos procedentes de la India?

Parag Agrawal acaba de convertirse en el nuevo CEO de Twitter

sara borondo

Lunes, 20 de diciembre 2021, 00:35

Los ejecutivos procedentes de China y la India ocupan buena parte de los puestos clave en las multinacionales tecnológicas. En el primer caso esto se debe al gran crecimiento de las empresas originarias de China (como Huawei, Tencent, Xiaomi, Aliexpress, Lenovo o TikTok), pero al pensar en la India no hay empresas locales que hayan tenido gran expansión internacional y, sin embargo, encontramos numerosos dirigentes procedentes de este país.

El último en formar parte de este grupo es Parag Agrawal, quien se ha convertido en el CEO de Twitter con tan solo 37 años. Se suma a la lista de máximos responsables de empresas tecnológicas de la que ya forman parte Sundar Pichai (Google y su empresa matriz, Alphabet), Satya Nadella (Microsoft) -de origen indio-estadounidense-, Shantany Narayen (Adobe), Ajaypal Singh Banga (Mastercard) o Arvind Krishna (IBM). Hay numerosos casos más en las juntas directivas de multinacionales de todo tipo, aunque la mayoría son hombres (también hay alguna mujer como Indra Nooyi, antigua directora financiera de PepsiCo).

Desde hace más de una década varios medios de comunicación y empresariales se han preguntado por qué un país como India puede exportar tanto talento para los negocios, sobre todo los tecnológicos. Ya en 2011 la empresa de reclutamiento de directivos Egon Zehnder descubrió que la primera nacionalidad entre los directivos de las empresas del S&P 500 (el índice bursátil de las 500 empresas más grandes de EE.UU.) era la estadounidense y la segunda la india. R. Gopalakrishnan y Ranjan Banerjee publicaron en 2018 el libro 'Made in India managers', en el que consideran que estos líderes son personas muy motivadas, adaptables e inteligentes y que hay cuatro ingredientes clave que comparten: haber sido criados en un entorno muy competitivo, tener una ética de trabajo muy consolidada, haber experimentado contratiempos personales (lo que les lleva a aprender muy rápido) y hablar inglés con fluidez debido a la herencia de haber sido colonia británica.

Un espíritu muy competitivo

De estos factores, los dos primeros se pueden aplicar a la educación. Los autores del libro apuntaban que crecer en India prepara especialmente para encargarse de la gestión. «Los caracoles son una delicia para los gourmets, y es difícil encontrar unos que sean grandes y sabrosos. Si se les deja en su entorno natural, los caracoles crecen solo hasta cierto tamaño. Pero si colocamos ese mismo caracol en un tanque con una langosta, que es su depredador natural, intentan con todas sus fuerzas mantenerse vivos y crecen más grandes y con más sustancia», dicen los autores de 'Made in India managers'.

Esta competitividad académica, añaden, «los problemas de la vida cotidiana, la falta de recursos económicos... se compensan con un apoyo familiar fuerte, la influencia de los valores inculcados por los mayores y unas inclinaciones espirituales». Nooyi recordó en alguna ocasión cómo cuando era una niña su madre las entrenaba a ella y a su hermana para que fueran lo que quisieran en la vida: «todas las noches, cuando cenábamos, mi madre nos pedía que diéramos un discurso de lo que haríamos si fuésemos presidenta, jefa de gobierno o primera ministra. Cada día nos pedía que interpretásemos a un líder mundial diferente. Al terminar de cenar dábamos el discurso y ella nos decía a cuál de las dos iba a votar», contó en una mesa redonda en 2015. La ganadora firmaba un papel como ese líder mundial. Según Nooyi, «de esta manera nos dio confianza en ser lo que quisiéramos. Fue una experiencia formativa increíble en mi juventud».

Un colegio de élite

Analizando las carreras de algunos de los directivos antes mencionados, hay ciertas coincidencias académicas entre ellos. Narayen, Nadella y Banga estudiaron en el Hyderabad Public School, que se fundó en 1924 como Jagirdar's College, una escuela privada para educación Infantil, Primaria y Secundaria destinada a educar a los hijos de la élite india.

Después de la independencia del país de Gran Bretaña pasó a denominarse Hyderabad Public School (HPS), en 1951; aunque sigue siendo un centro privado. Actualmente ocupa un poco más que Ciudad del Vaticano y cuenta con laboratorios de Biología, Química, Física y Ordenadores, 44 canchas deportivas y un comedor para dar de comer en un turno a 1600 estudiantes de entre 3 y 17 años. El HPS establece unos criterios de admisión y ofrece una formación «holística y colaborativa», según indica su web «para que los alumnos consigan su potencial máximo y los prepara para los retos que se van a encontrar en su vida». No obstante, sus cuotas están muy lejos de las de otros colegios donde se prepara a la élite económica en otros países.

Los IIT, prestigiosos centros universitarios de tecnología

En la educación universitaria se fomenta también la competitividad y un buen ejemplo son los Indian Institute of Technology (IIT), universidades repartidas por el país regidas por una ley específica (Ley de Institutos de Tecnología) que los declaró de importancia nacional. Cada IIT es autónomo pero vinculado a los demás y tienen unos duros exámenes de ingreso que los aspirantes suelen prepararse en centros especializados. La tasa de admisión en estas universidades se sitúa entre el 0,5% y el 2,5% de las solicitudes: quien entra en estos centros universitarios ha debido luchar muy duro para conseguirlo en un país con 1380 millones de habitantes. A cambio, hay numerosas becas para que quienes pueden superar el reto académicamente no se vean frenados por el dinero si tienen la ambición y la capacidad necesarias.

Pichai (procedente de una familia mucho más modesta que la de otros directivos) estudió en el IIT de Kharagpur, situado al este de India; Nadella pasó por el IIT Manipal, donde también estudió el CEO de Nokia, Rajeev Suri. Por su parte, Krishna se formó como ingeniero eléctrico en el IIT de Kanpur y Agrawal estudió ciencias de la Computación en el IIT de Bombay, considerado el que mejor prepara a sus alumnos. La formación que ofrecen los IIT se considera de las mejores de todo el mundo, a la altura del MIT (Massachusets Institute of Technology)

Además, la mayoría de estos directivos, una vez terminada la formación en su país, cursó otros estudios de ingeniería o administración de empresas en EE.UU. Krishna realizó un máster en Ingeniería Eléctrica e Informática en la Universidad de Illinois, donde también se doctoró. La Universidad de Stanford parece aglutinar especialmente este talento importado de India, ya que cuenta entre sus alumni a Agrawal (que nunca llegó a terminar el doctorado en esta universidad) y a Pichai (estudió un máster en ciencia de materiales en Stanford y otro en Administración de Empresas en la Wharton Business School de Pennsylvania). Nadella cursó un máster en Ciencias de la Computación en la Universidad de Wisconsin y otro en Administración de Empresas en la Universidad de Chicago, este último cuando ya trabajaba en Microsoft.

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