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Euskadi sumó ayer 745 nuevos casos. Se trata de un repunte pese a los signos de estabilización que presentaba la pandemia en los últimos días. Algo que la consejera, Nekane Murga, declinó atribuir directamente al estado de emergencia de decretó el lehendakari, Iñigo Urkullu, el día 17 de agosto. Impuso restricciones en la hostelería y en el ocio. Las mascarillas, que tanto escaseaban en los albores de la pandemia, son ahora obligatorias en todo momento so pena de multa de 100 euros. No hay discotecas y se han limitado las reuniones de más de diez personas en los bares, que deben cerrar a la una.
Días después, los especialistas creen que se puede estar produciendo «una estabilización». Porque pese a la amplia capacidad diagnóstica, parecía que los contagios se estaban conteniendo. De los más de 9.826 PCR realizados ayer, 406 han resultado positivos en Bizkaia, 114 en Áraba y 223 en Gipuzkoa y hay otros dos casos de residentes fuera de la comunidad. El jueves, los especialistas realizaron 9.841 pruebas que arrojaron 357 positivos en en Bizkaia, 217 en Gipuzkoa y 122 en Álava. Otros 9 se correspondían con personas que tienen su residencia habitual en otras comunidades. El jueves, por segunda jornada consecutiva, bajó el acumulado de casos diagnosticados en los siete días previos a nivel global y también en todos los territorios.
Bizkaia sigue siendo la provincia en peor situación, el que más casos acumula en proporción a su población. Suma casos en mayor medida que el resto. Ayer concentró el 54,5% de los nuevos contagiados con un total de 406, 49 más que el día anterior. En Gipuzkoa se detectaron 6 más y en Álava 8 menos. En el último cribado masivo de Bizkaia, se han realizado ya 604 pruebas entre los clientes de la taberna Goieta de Mungia, y por ahora se han registrado 31 positivos.
Otro de los indicadores que estaban mostrando una evolución positiva, el porcentaje de PCR que resultan positivos respecto al total de los que se realizan, está empeorando. Comenzó a bajar del 7% el domingo, y el martes alcanzó su registro más bajo. Pero está aumentando progresivamente. El viernes, se situó en el 7,5%, el peor dato de la semana. Puede atribuirse a un «pico de sierra» de la curva epidemiológica. Los especialistas creen que sería idóneo que este porcentaje bajase al 5%, porque esto indicaría que la transmisión es muy baja. Aun así, este índice puede dispararse por varios factores. Si se realizan muchas PCR en un entorno concreto en el que hay un brote o en sectores de población más vulnerables al virus, como las residencias, es más probable que se registre un mayor número de positivos. Un ejemplo es que, durante el pico de la pandemia, solo se hacían pruebas a personas que tenían síntomas o que ingresaban en los hospitales para una operación urgente, lo que dejaba fuera a todo el abanico de asintomáticos. Por eso, el 25 de marzo, por ejemplo, dieron positivo el 50% de los test que se realizaron.
Otro de los marcadores más importantes que los expertos siguen de cerca es el R0, la tasa de reproducción básica del virus, que se mantiene en los niveles más bajos desde hace dos meses. Se trata de una cifra que muestra la cantidad de personas a las que hipotéticamente puede infectar un diagnosticado. Si es menor de uno, la pandemia está controlada. Hacen falta dos casos para infectar a una persona. Si es mayor, el virus se extiende, porque cada persona contagia por lo menos a otra. El 2 de agosto, antes de los rebrotes masivos que comenzaron a propagar el virus por la comunidad, el R0 era del 0.89.
A partir de ahí comenzó a dispararse, hasta ahora. El índice, que los expertos en Sanidad del Gobierno vasco calculan en base al número de casos activos, recuperados y personal vulnerable, comenzó su descenso el lunes y está en los mejores niveles de los últimos dos meses. El jueves, se situó en 0.93. Este índice no volverá a ser actualizado hasta el lunes, cuando del Departamento ofrecerá los informes epidemiológicos del fin de semana.
Sigue preocupando la situación de los hospitales, donde cada día hay medio centenar de ingresos como media. El jueves, otros 47 pacientes tuvieron que ser hospitalizados y la cifra de camas ocupadas ascendió a 301, un número alto si se tiene en cuenta que lo están por una sola patología. 48 personas luchaban por su vida en la UCI, uno más que en la jornada anterior. El viernes, mientras, 36 pacientes más tuvieron que ser ingresados por complicaciones. En la UCI había ayer 47 personas, una menos que el día anterior, porque se la dio el alta o porque falleció.
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