

Secciones
Servicios
Destacamos
Edición
Los partidos del Parlamento vasco han ratificado la mañana de este jueves el cordón sanitario que, excepto PP+Cs, aplican a Vox desde el inicio de la legislatura por primera vez en una declaración oficial. El Tribunal Constitucional ya advirtió de que no pueden aplicarse vetos técnicos, pero el político se ha reforzado. El pleno ha aprobado una iniciativa en la que se rechazan las «políticas de odio» de la extrema derecha y se alerta contra la «apología de la discriminación» y el auge del «neofascismo» porque supone «una amenaza contra la libertad y los derechos sociales».
PNV, PSE-EE y Elkarrekin Podemos-IU se han sumado a una iniciativa promovida por EH Bildu que ha sido defendida desde la tribuna de oradores por Gari Mujika, director general de la coalición soberanista y peso pesado de Sortu. La izquierda abertzale, que aún no ha condenado la violencia de ETA, ha acusado a la «ultraderecha» de querer «borrar los pilares de la democracia», pero ha rechazado referirse al movimiento ético que tiene pendiente. «Yo he venido a hablar de mi libro», ha zanjado Mujika.
Amaya Martínez
Parlamentaria de Vox
El debate sobre la extrema derecha en la Cámara de Vitoria se ha justificado por su reciente entrada en el Gobierno de Castilla y León, aunque la propuesta de EH Bildu llevaba ya varios meses registrada. De hecho, la Mesa rechazó en marzo un primer borrador porque aludía directamente a Vox, así que la iniciativa para «hacer frente a la ultraderecha» fue ligeramente reformulada. Mujika, que lleva un año en el escaño pero no había tomado la palabra en el pleno hasta hoy, ha llamado al resto de fuerzas a «no normalizar» las relaciones con el partido de Santiago Abascal porque sus postulados «son una amenaza». «Es obsceno que la izquierda abertzale plantee este debate», ha respondido la parlamentaria de Vox, Amaya Martínez. «Hablamos claro pero somos exquisitos cumpliendo la ley, algo que no puede decir todo el mundo», ha añadido.
Además de lamentar la irrupción de la extrema derecha, el texto pactado por las cuatro fuerzas que aplican el cordón sanitario a Vox -desde que arrancó la legislatura no participan en los debates que plantea Martínez- ratifica la vocación del Parlamento por «seguir siendo un espacio de libertad» y «rechaza toda expresión de violencia y discriminación contra personas y colectivos». Se da la circunstancia de que PNV, Bildu, PSE-EE y Elkarrekin Podemos-IU votaron hace apenas unas semanas en contra de una propuesta de Vox en la que reclamaba al pleno que defendiera la pluralidad política y reconociera el derecho de todos los partidos a organizar mítines y condenara los intentos violentos de boicot. Cosas de los vetos.
Solo PP+Cs se ha opuesto a la iniciativa contra Vox suscrita por el resto de fuerzas en un debate con aroma nacional más que vasco. Su portavoz, Carmelo Barrio, ha sido, además, el único en reprochar a la izquierda abertzale que «exija al Parlamento un paso» que algunos de los partidos que forman Bildu no son capaces de dar sobre ETA y otras cuestiones más recientes, como las agresiones de radicales a jóvenes del Partido Popular que la coalición independentista tampoco ha querido condenar. «Incumplen la iniciativa que ustedes mismos han traído», ha reprochado Barrio.
Solo otro de los participantes en el debate se ha referido a la izquierda abertzale y sus cuentas pendientes, Joseba Egibar. «Cuando las cosas van mal, los problemas se acumulan y las instituciones son débiles se abre la puerta al populismo, al de derecha con sus ideas socioeconómicas y al de izquierda con sus temas identitarios», ha dicho el dirigente del PNV.
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
La chica a la que despidieron cuatro veces en el primer mes de contrato
El Norte de Castilla
Publicidad
Publicidad
Recomendaciones para ti
Favoritos de los suscriptores
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.