Borrar
Los 480 metros del terror: la calle de Galdakao donde ETA perpetró tres atentados

Los 480 metros del terror: la calle de Galdakao donde ETA perpetró tres atentados

Tres muertos y una decena de huérfanos dejó ETA en tres atentados en un tramo de la calle Juan Bautista Uriarte, ubicada en el centro del municipio

Jueves, 14 de septiembre 2023, 00:01

«No quiera Dios que pongan mi nombre a una calle». Lo dijo el poeta Gabriel Aresti, temeroso de los hechos que podrían suceder en un espacio público que llevara su apellido. No le hicieron caso, pero su reflexión bien podría compartirla el ingeniero de caminos Juan Bautista Uriarte. Nacido en Galdakao, era tan popular que se puso su nombre a la arteria principal de la localidad. En los 480 metros que separan el Ayuntamiento y el cruce con la calle Lapurdi, ETA cometió tres atentados. Ese medio kilómetro, el corazón del municipio, condensa el terror en diferentes épocas. La banda segó allí tres vidas dejando huérfanos a diez niños.

La primera muerte violenta se remonta al 29 de agosto de 1972. El policía municipal Eloy García Cambra, de 44 años y natural de la pequeña localidad navarra de San Martín de Unx, sale a patrullar junto a su compañero Ignacio Rubio. Identifican frente al Ayuntamiento a un hombre que resultó ser miembro de ETA. Antes de saberlo, su compañero se acerca a Basauri para pedir más información a la Guardia Civil mientras que García Cambra se queda con el sospechoso. En ese momento aparecen tres etarras más, que acuden a recoger a su compañero de comando y le encuentran acompañado de un policía. No dudaron en dispararle por la espalda, a quemarropa, antes de salir huyendo en un taxi.

No habían recorrido muchos metros cuando se enfrentaron a tiros con el municipal Ignacio Rubio y dos guardias civiles con los que regresaba. El funeral por Eloy García Cambra llenó la iglesia de Andra Mari de Galdakao, situada a escasos metros del lugar del atentado, en una ladera. Era «un vecino apreciado y un hombre educado», según las crónicas de la época. En su barrio llegaron a dedicarle una calle, luego renombrada. Tenía cuatro hijos, de entre 8 y 16 años.

Sigue en el mismo lugar el Ayuntamiento, hoy gobernado por EH Bildu, y la cercana comisaría municipal, con dos coches patrulla aparcados a la entrada. Acaba allí una coqueta y luminosa avenida de bloques residenciales, con floristerías, bancos y comercios de todo tipo. Está bien conectada con la salida hacia Bilbao y San Sebastián. Hay una hilera de árboles en cada una de las aceras, casi todos podados. Es la calle Juan Bautista Uriarte.

No habían pasado todavía cuatro años cuando un nuevo atentado volvió a sacudirla. La noticia corrió como la pólvora por la localidad porque aquel 9 de febrero de 1976 la víctima fue nada menos que el alcalde, Víctor Legorburu. Llevaba diez años en el cargo y pensaba dejarlo pronto para centrarse en su trabajo en la Caja de Ahorros Municipal de Bilbao y en la imprenta familiar, que había sido atacada por ETA dos años antes. Legorburu era un alcalde de familia carlista y euskaldun, con dos hijos.

En noviembre de 1975, cuando murió Franco, ETA dio un ultimátum a todos los regidores para que dimitieran antes del 9 de febrero. Ese mismo día, a las ocho de la mañana, cuatro individuos le ametrallaron cuando salía de su casa. Estaban apostados en la esquina de Juan Bautista con la calle Reyes Católicos, hoy renombrada como Lapurdi. Doce balas le causaron la muerte. Uno de sus dos escoltas resultó herido de gravedad, pero sobrevivió. Tras la muerte de Legorburu, hubo una catarata de dimisiones.

Andando hacia el cuartel

La tercera muerte es mucho más reciente. Costó la vida al sargento de la Guardia Civil Pedro Carbonero Fernández, que el 19 de noviembre de 1991 regresaba al cuartel ubicado a las afueras de Galdakao caminando con su pareja por la calle Juan Bautista Uriarte. Según la sentencia, fue tiroteado por Juan Carlos Iglesias Chouzas, 'Gadafi', mientras Javier Martínez Izaguirre le esperaba en un taxi robado. Los dos miembros de ETA habían participado doce días antes en el atentado en el que murió el niño de dos años Fabio Moreno. Acudieron la víspera en busca de Pedro Carbonero, pero no le encontraron y regresaron al día siguiente. La víctima tenía 54 años, había nacido en Peraleda de San Román (Cáceres). Era viudo y tenía tres hijos y una hija, de entre 20 y 22 años. Cayó sin vida a la altura del número 52 de la calle Juan Bautista Uriarte. Hoy se encuentra allí un viejo garaje donde se alquilan varias parcelas.

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

elcorreo Los 480 metros del terror: la calle de Galdakao donde ETA perpetró tres atentados