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David Guadilla
Martes, 6 de junio 2023, 00:34
José Manuel García-Margallo (Madrid, 1944) visitó ayer Bilbao para presentar el libro 'España en su laberinto' (Almuzara), escrito junto a Fernando Eguidazu. Un volumen muy crítico con la situación en la que se encuentra el país desde hace unos años y que, a su juicio, se ha agravado con la presencia de Pedro Sánchez en La Moncloa.
Para quien fuera ministro de Exteriores con Mariano Rajoy y actual eurodiputado, «desalojar» al líder del PSOE debe ser la máxima prioridad. Por eso pide aglutinar todo el voto del centroderecha alrededor de Alberto Núñez Feijóo y recuerda que Vox, su posible socio, es un partido «constitucional».
– ¿Da por hecha la victoria de Feijóo el 23-J?
– Aquí hay un cambio político claro. La convocatoria del 23 de julio sólo es un movimiento a la desesperada de Sánchez para evitar rebeliones internas, aprovechar la coyuntura y evitar un deterioro permanente que se iba a prolongar hasta diciembre. Pero sí me parece un poco sorprendente que haya elegido este momento, porque el PSOE está todavía en estado de 'shock' y los que se han quedado sin trabajo tras las elecciones de mayo estarán pensando más en su futuro que en hacer campaña por Sánchez.
– El presidente ha demostrado en estos años su capacidad para salir a flote pese a todo.
– Sí, pero ahora hemos pasado del manual de resistencia a un manual de salvamento para evitar una debacle que él seguro que consideraba que aún podría ser mayor si hubiese mantenido las elecciones en diciembre.
– Un Gobierno de Feijóo que todas las encuestas indican que deberá contar con el apoyo de Vox.
– Vox es un partido constitucional. Y la constitucionalidad de un partido se mide no tanto por lo que quiere hacer sino por cómo lo quiere hacer. No lo fueron, por ejemplo, los partidos secesionistas catalanes.
– ¿Pero se sentiría cómodo teniéndole como socio?
– Si hay que llegar a un Gobierno de coalición con Vox, habrá que marcar unas líneas rojas.
– ¿Cuáles?
– No podemos dar un paso atrás en cuanto a violencia de género. Somos un partido autonomista, no creemos en una economía de mercado ultraliberal, sino en una social de mercado, somos profundamente europeístas y pensamos que el futuro de la UE serán los Estados Unidos de Europa.
– Pero Vox está más cerca de modelos como el de Viktor Orbán en Hungría.
– Sí, es verdad. Pero la prioridad máxima es desalojar a Sánchez. Y se ha demostrado que la concentración del voto es la fórmula más segura para derrocarlo
– ¿No hay un discurso demasiado catastrofista en el PP?
– Es que la deriva de Sánchez es extraordinariamente preocupante porque pone en peligro la misma idea de España, la democracia liberal y la economía social de mercado.
– ¿A qué se refiere con lo de la idea de España?
– Digamos que hay tres ideas de España. Una es la que tienen Podemos, ERC y Bildu, una España plurinacional que incluiría un referéndum de autodeterminación unilateral. No vinculante jurídicamente porque no lo permite la Constitución, pero sí políticamente. Luego hay otra visión muy apadrinada por el PNV.
La idea de España del PNV
– ¿Y no buscaría también ese referéndum?
– No busca tanto sacar a Euskadi de España, como a España de Euskadi. Lo que busca es un reconocimiento de la nación vasca, que las leyes vascas no dejen resquicio para la intervención del Estado y que el Tribunal Constitucional sea sustituido por una especie de órgano arbitral. Se mantendría la soberanía nominal para permanecer en la UE porque son conscientes de que una secesión unilateral no sería reconocida.
– ¿Y qué idea tiene Sánchez de España?
– Sánchez carece de una idea de España. Las democracias ya no mueren por un golpe de Estado, por un bombardeo contra La Moneda (en alusión al derrocamiento de Salvador Allende por Pinochet), sino por una erosión de las instituciones democráticas. Y eso es lo que está sucediendo en España. Hemos perdido calidad democrática, los datos económicos son preocupantes...
– No parecen tan malos: aumentan los cotizantes, los principales índices aguantan...
– Hay un dato a considerar. Sánchez ha subido la presión fiscal más que nadie, ha contado con los fondos europeos y aun así ha dejado la factura a pagar a los que vengan más adelante.
– ¿No vive España envuelta en un clima demasiado tóxico?
– Claro. En el libro empezamos con una alusión a la frase de cuándo se jodió el Perú.
– ¿Y cuándo se jodió España?
– Cuando Zapatero asume por sorpresa la secretaría general del PSOE (fue en 2000). Cuando transforma el PSOE para dejar de ser socialdemócrata y convertirse en una formación radical.
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