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Castel Gandolfo se encuentra sobre el lago volcánico del monte Albano. Adobe Stock
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Las mejores excursiones para hacer desde Roma

Las Catacumbas de San Calixto, Castel Gandolfo, Tívoli con su Villa Adriana y su Villa d'Este y Ostia Antica aguardan muy cerca

Jueves, 27 de marzo 2025, 18:43

Roma es la Ciudad Eterna y la eternamente visitada. Eternos son también los olvidos de quienes van a verla, centrados obcecadamente en ella. Muchos se pierden destinos cercanos que conocer en excursiones de un día, enclaves inolvidables que complementan a la capital italiana. Por eso hoy volamos hasta ella, pero nos vamos a las afueras. Salimos de la urbe para alcanzar nuevas promesas de infinitud. Una por una.

Primera. Lo más cercano son las Catacumbas de San Calixto, a solo 5 kilómetros. Durante el primer siglo, los cristianos de Roma no contaban con cementerios. Enterraban a sus muertos en terrenos propios o cementerios comunes que usaban los paganos. En la primera mitad del siglo II, empezaron a cobijarlos bajo tierra. Así nacieron las catacumbas. Ocupan 15 hectáreas, una red de galerías de casi 20 kilómetros distribuidas en distintos pisos. Alcanzan más de 20 metros de profundidad y ofrecen descanso eterno a decenas de mártires, dieciséis papas y muchos cristianos.

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Segunda. A 25 kilómetros brilla, junto al lago Albano, Castel Gandolfo. Al borde del cono volcánico, rodeado de naturaleza. Enamora su centro histórico circundado por muros. Dicen que es uno de los pueblos más bonitos de Italia, tal vez por eso acoja el Palacio Pontificio, reposo estival para los papas desde principios del siglo XVII. Allí construyeron sus mansiones de verano familias patricias y emperadores, alto clero y nobleza, de ahí que albergue los restos de la Villa de Domiciano, de los que forma parte el Ninfeo Bergatino. Y la Iglesia de Santo Tomás de Villanueva.

Tercera. Tívoli, a 30 kilómetros, alberga dos maravillas, la Villa Adriana y la Villa d'Este. Localizada en el corazón del Lacio, la Villa Adriana es uno de los yacimientos arqueológicos más visitados de Italia, declarado Patrimonio de la Humanidad. Villa imperial encargada por el emperador de origen hispano Adriano. Él mismo eligió su ubicación a los pies de las montañas Tiburtinas, a las puertas de la antigua ciudad romana de Tibur, en un rincón rico en agua. Hombre de cultura muy viajero, pidió que su interior reprodujera lugares y monumentos que le impresionaron. Suma 120 hectáreas, por eso es la villa más grandiosa de la Roma Imperial, repleta de baños, ninfas, pabellones, jardines y estructuras residenciales. Con biblioteca pensada para este emperador amante de la lectura y un ambiente elegante que aún se intuye en las ruinas.

Villa Adriana, complejo arqueólogico romano en Tívoli. Adobe Stock

Arriba, ya en la localidad, la Villa d'Este se ha convertido en uno de los símbolos del Renacimiento italiano, joya arquitectónica y paisajística. Ligada al cardenal Hipólito II de Este, fue hijo del duque Alfonso I de Este y de Lucrecia Borgia y gobernador de Tívoli desde 1550. Decidió olvidar la decepción por no haber sido elegido pontífice creando un hogar inspirado en Villa Adriana, reviviendo el esplendor de las cortes ferraresas, romanas y francesas. Con impactantes jardines, por cierto, y preciosas vistas.

Cuarta. Ostia Antica, a 32 kilómetros de Roma. Fin de la vía Ostiense, cuenta con el Parque Arqueológico, donde conocer las excavaciones y ruinas de la ciudad romana de Ostia, histórico puerto que superaba los 50.000 habitantes. Y el pueblo creado en la Edad Media, donde se refugiaron los habitantes de la ciudad original para escapar de las incursiones sarracenas. Transformada en el siglo IX en la ciudadela fortificada de Gregoriopoli por el papa Gregorio IV, allí estableció aduana y centro de control sobre las salinas de Ostia.

Vivió su mejor momento en el XV, cuando el papa Martín V y el cardenal Guglielmo d'Estouteville reforzaron sus estructuras defensivas. Suma Catedral de Santa Áurea y palacio episcopal. Acabaría cayendo en desgracia a favor de Fiumicino tras la inundación del Tíber en 1557.

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