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Jubilarse 2.0
La Mirada ·
Además de activos tangibles (dinero y bienes) hay otros que se deben acumular para la etapa final: salud, formación, contactosSecciones
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La Mirada ·
Además de activos tangibles (dinero y bienes) hay otros que se deben acumular para la etapa final: salud, formación, contactosEl debate actual de la reforma del sistema de pensiones no es más que la punta del iceberg de un problema mayor: el cambio de ... paradigma que debemos asumir. Nuestra jubilación no será como la de nuestros padres. Es probable que usted se jubile oficialmente a una edad cercana a los 65 años. Pero no es menos cierto que, ante el impresionante incremento de la esperanza de vida, a usted le quedan casi otros treinta años de vida tras jubilarse. Y le aseguro que el Estado tratará de ayudarle, pero estará lejos de pagarle todas sus cuentas durante tanto tiempo. Déjeme darle tres simples argumentos rotundos con los que seguro que está de acuerdo.
Por un lado, llegará a esa edad de jubilación 2.0 en mejor estado de salud que sus padres o sus abuelos. En esa etapa, gastará menos en sus hijos ya emancipados, pero al encontrarse aún con buena salud, salvo que la extrema austeridad sea su bandera, probablemente querrá viajar y disfrutar del ocio que se merece. Y ese tipo de vida es cara. Viajar de mayor suele salir más caro que de joven, los vicios aumentan, no disminuyen. Con el paso de los años, es probable que su cuerpo le acompañe menos y viaje menos, pero querrá la mejor sanidad personalizada posible. Y eso también es muy caro. Es decir, olvídese del argumento de que gastará menos durante su jubilación (la inmensa 'economía plateada' que está surgiendo lo evidencia muy bien).
Por otro lado, permítame hacerle cuatro números. Si usted cobraba antes de jubilarse, por ejemplo, unos 30.000 euros al año y no ahorraba, si quiere mantener su nivel de vida durante esos treinta años de jubilación necesitará casi un millón de euros para sufragarla. Sí, ha oído bien, ¡un millón de euros! Haga, a partir de este ejercicio básico, las correcciones que quiera. La cifra va a seguir siendo muy elevada. Por lo que olvídese. Por mucho que quiera, el Estado no le va a pagar esa fiesta; a lo sumo, le ayudará un poco.
Por último, los hábitos del trabajo 2.0 están cambiando. Nuestros padres y abuelos tuvieron una vida en tres etapas: estudio, trabajo y me jubilo. Pero los tiempos 2.0 son diferentes, cambiamos continuamente de empresa y además ha entrado una nueva etapa: la de estar temporalmente ocioso (en ocasiones de manera forzada, es decir, en paro; y en ocasiones de manera voluntaria, tomándose un tiempo sabático). Y, además, ya no se sigue un único patrón, sino que cada uno de nosotros variamos las etapas a nuestro gusto o circunstancia, de manera menos ordenada y predecible; por ejemplo: estudio, trabajo, estudio, ocio, trabajo/estudio… y al final, me jubilo totalmente. Aunque, como más adelante le explico, incluso la jubilación será diferente a la actual.
Por tanto, está bien que se preocupe por su pensión, pero no pierda el foco. Si quiere mantener su nivel de vida actual cuando se jubile, salvo que haya ahorrado mucho, me temo que tendrá que seguir trabajando. Aunque sea de una manera más informal (asesor, consultor, pequeñas ayudas a terceros…). Es decir, medio-jubilarse primero antes de jubilarse plenamente.
Prepárese y abra su visión hacia esta jubilación 2.0 que va acompañada de una prejubilación antes de su despedida final del mundo laboral. No olvide, por tanto, que además de los activos tangibles (dinero y bienes), hay otra serie de activos intangibles que tiene que ir acumulando por el camino para llegar bien a esa etapa final.
Me estoy refiriendo a tres tipos de activos intangibles. Por un lado, los activos productivos (reputación, contactos…) que le permitirán aumentar sus rentas y su carrera futura. Por otro, los activos vitales (salud física y mental), que le darán equilibrio y bienestar. Y finalmente, los activos transformacionales (estudiar y formarse), que le permitirán una mayor adaptación a futuros cambios en su vida. De hecho, en cada etapa acumulamos activos diferentes. Cuando trabajamos mucho, generalmente obtenemos más activos tangibles pero descuidamos más otros activos como los vitales.
En conclusión, además de a su futura pensión, preste atención a otra serie de cuestiones que le serán tan necesarias o más para vivir una vida de calidad dentro de unos años. De hecho, si quiere mantener su nivel de vida, probablemente tenga que hacer una salida gradual y más tardía de lo que se imagina. Prepárese para ello, atrévase a formarse en nuevas áreas y a no descuidar su bienestar. Con cincuenta años, si lo desea, aún puede reinventarse, no deje que nadie le diga lo contrario. Los datos están ahí.
Baje el pistón, sí, pero siga aportando a esta sociedad. Tiene mucho que dejarnos como legado. Trabajó cuarenta años, pero le quedan otros treinta por delante, ¿de verdad que su máxima aspiración es pasarse al sol esos treinta años esperando que la sociedad se lo cubra?
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