

Secciones
Servicios
Destacamos
Edición
Son la manera más rápida –y una de las más disfrutables– de reponer fuerzas. Pero hay una gran diferencia entre echarse a la boca un emparedado grasiento en un puesto callejero o hacerlo en alguna de estas cinco bocaterías bilbaínas.
La Muga
Durante décadas fue una guarida de rockeros con las paredes forradas de cómics en la que pasaron su juventud varias generaciones de bilbaínos. Hace cinco años reabrió tras una reforma que despojó al garito de su apariencia original, pero no de su esencia popular y gamberra. Su fuerte sigue siendo una amplia carta de bocatas, pensados para reponer fuerzas sin soltar el katxi en una de estas agotadoras jornadas festivas, como el infalible lomo, queso, bacón y pimiento rojo, el de pollo con setas, cebolla caramelizada y queso azul, el reconstituyente huevo plancha con bacón, queso y tomaquet o alguna de sus potentes hamburguesas. Ofrece una amplia selección de propuestas adaptadas para vegetarianos y veganos y un puñado de entrantes, ideales para empapar la siguiente ronda de cañas.
Dirección: María Muñoz, 8. Teléfono: 946792468.
Marzana 16
Ubicado en uno de los rincones con más encanto de Bilbao La Vieja, Marzana 16 es un clásico del tardeo local desde mucho antes de que le llamáramos tardeo. Su terraza con vistas impagables sobre el Mercado de la Ribera o las escaleritas cercanas se convierten al caer la tarde en punto de encuentro para compartir unas rondas con los amigos y planear la siguiente jarana. Acompañan los tragos con una original selección de bocadillos, ensaladas, nachos o hamburguesas. El Heidi –con queso de cabra, manzana, lechuga y vinagreta de mostaza–, el Boludo –jamón ibérico, brie y pimiento verde– o el Úrsula –pollo marinado, manzana, cebolla pochada y salsa de curry– son una buena manera de empezar la noche con buen sabor de boca.
Dirección: Marzana, 16. Teléfono: 946753036.
Café Nervión
Ubicado en la esquina de la calle Dos de Mayo con la Naja, el Nervión es uno de los pocos cafés dignos de tal nombre que quedan en la villa. Sus enormes ventanales con vistas a la ría y un ambiente bohemio e inclusivo invitan a elegirlo como punto de partida para una noche de fiesta, pero también para tomar el aperitivo o disfrutar de una tarde tranquila de conversación entre amigos. Alimenta a la clientela con una completa carta de bocadillos, preparados al momento, a unos precios tan populares como este local, que lleva formando parte de la escena bilbaína desde 1973.
Dirección: Naja, 7. Teléfono: 944169189.
Molica
Las focaccias tienen pinta de que van convertirse en la próxima gran tendencia del 'fast food' para las masas. Suerte que en Bilbao la moda haya llegado de la mano de una firma local que ofrece ciertas garantías. Los responsables de Casa Leotta abrieron hace unos meses Molica en el corazón del Casco Viejo, donde ofrecen combinaciones de embutidos italianos envueltos en un pan amasado y horneado por ellos mismos en su obrador central de la calle Pozas.
Dirección: Lotería, 3. Teléfono: 646610455.
Bokat
Un bocadillo de medio kilo, imaginado por un chef con estrella Michelin a partir de ingredientes que no desentonarían en un menú de campanillas. Suena a bilbainada, ¿verdad? La última idea de Fernando Canales ha sido llevar su cocina a un formato accesible y desenfadado a pie de calle. Bokat, ubicado en el 14 de Henao, es la bocatería más ambiciosa de Bilbao, un espacio destinado a quienes no quieren renunciar a una experiencia gourmet ni cuando se zampan un emparedado. Para asegurar ese estándar alto de calidad, solo sirven un máximo de 200 al día, a unos precios que oscilan entre los 14 y los 25 euros. En fiestas proponen una receta a base de pollo adobado con salsas picantes y mentoladas que han bautizado como Marijaia.
Dirección: Henao, 14. Teléfono: 944715099
Publicidad
Álvaro Soto | Madrid y Lidia Carvajal
Jon Garay y Gonzalo de las Heras (gráficos)
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.