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diana martínez
Viernes, 8 de abril 2022, 16:55
La guerra del Este ha marcado un antes y un después. Miles de ciudadanos de diversos países se han sumado a las defensas de Ucrania, que tienen una diferencia abismal comparado con el Ejército de Rusia. Pero la invasión no solo ha promovido una respuesta internacional. La población ucraniana se ha armado para defender su propio país, su modo de vida y su libertad ante la amenaza de Vladímir Putin. Entre los héroes para el Gobierno de Volodímir Zelenski también se encuentran representantes de profesiones creativas que, como muchas otras figuras que antes del conflicto no tenían una relación directa con las armas, han dejado atrás su trabajo guiados por el corazón para ir al frente o ayudar de alguna manera a las Fuerzas Armadas.
«Hay que enfrentarse al enemigo con las armas en la mano. Es mucho más tranquilo y efectivo que sin armas», comenta en tono jocoso Vitaly Kapranov, que junto a su hermano gemelo, Dmitry, se unió a las filas del Ejército porque ninguno se podía quedar de brazos cruzados leyendo en las redes sociales mensajes como «todo está perdido» u «oren por Mariúpol». «Los nervios no aguantaban», confirman, algo tenían que hacer.
El inicio de la invasión fue todo un shock para estos hermanos periodistas, escritores y editores que en la década de los 90 lanzaron el diario ucraniano 'Tyndy-Ryndy' y la revista de ciencia ficción 'Brothers in Moscow', y diez años después crearon la editorial Green Dog, que en poco tiempo llegó a publicar más de sesenta títulos de libros al año. A pesar del espanto de la guerra, sabían que no podían quedarse de brazos cruzados. «Estábamos muy asustados y fuimos al regimiento de Azov a alistarnos», explica Vitaly. Aunque ya ha dejado atrás el miedo de los primeros días, nunca lo llega a perder del todo, asegura.
El reconocido actor y director de Crimea Akhtem Seitablayev, al mando de varias películas de alto perfil como 'Haytarma' (2013) o 'Another's Prayer' (2017), se unió a la defensa terrorista de Kiev en los primeros días de la invasión a gran escala. Recuerda que en ese momento había largas colas de quienes deseaban incorporarse al batallón 206 de las tropas de la capital, con quienes fueron inmediatamente al «infierno». «Recibimos armas y esa misma noche fuimos a Gostomel», relata este hombre de 49 años que «soñaba con ser militar». Ahora vive la situación en primera persona y se ha valido de su experiencia cinematográfica para hacerse a su nueva realidad y dominar las armas, pues durante más de diez años ha producido películas relacionadas con conflictos armados. Una de las más famosas, 'Cyborgs', trata sobre la defensa del aeropuerto de Donetsk durante la guerra del Donbás.
«Quién lo hubiera imaginado», se dice cada vez que se mira a sí mismo en el espejo con el uniforme militar Max Barskykh, cantante de pop de Jersón con más de seis álbumes en su discografía y con bastante popularidad en Rusia. «Hace un mes lo único que tenía en mis manos era un micrófono. Ahora tengo un arma. Pero ahora los tiempos han cambiado», explica. Aun así, se muestra esperanzado con el repliegue ruso. «¿Cómo vamos a celebrar nuestra victoria?», se aventuró a preguntar en las redes sociales a su más de un millón de seguidores. De hecho, Barskykh fue un paso más. Rescindió todos los contratos con empresas rusas y prohibió su música en el país exsoviético. «¡No quiero que mi música se escuche en el país que inició la guerra en Ucrania!», exclamó.
El boxeador nacional Vasyl Lomachenko de 34 años, campeón olímpico por doble partida en 2008 y 2012 y seleccionado en 2017 como el 'boxeador del año' por la revista especializada estadounidense 'The Ring', también se unió al Ejército ucraniano para mantener el «orden» tras ser testigo de la destrucción en Odesa, su ciudad natal. Daniel Salem, presentador del programa de televisión 'Zirkoviy Shlyakh' del canal líder nacional 'Ucrania', también quiso formar parte de la defensa de su localidad, Odesa, donde su vehículo sufrió un ataque ruso, del que salió ileso. «Que se rindan ya. No quiero guerra, no quiero dolor», reza, aunque subraya que «no hay perdón para los que matan a inocentes».
No fue el único en soportar los disparos de las fuerzas de Moscú. Andriy Khlyvnyuk, líder de la banda Boombox y considerado el rapero más famoso de Ucrania que ha pisado escenarios en Europa, Estados Unidos y Canadá, fue atacado con morteros mientras defendía Kiev y resultó herido. «Nuestra columna perdió dos camionetas, pero creo que nuestros voluntarios se las arreglarán», dijo tras el asalto. «Los músicos somos pacificadores, pero ahora no es momento de tocar las guitarras. Es el momento de tomar los rifles», explicó al enrolarse en el Ejército. El coreógrafo Dmytro Dikusar también fue embestido por misiles balísticos y logró salir con vida. «Sobrevivimos al ataque. Gracias a Dios, al profesionalismo de nuestros comandantes y al trabajo coordinado de cada soldado, casi todos lograron salir de este infierno», dijo. Otros sufrieron desenlaces más tristes, como Pavlo Lee, actor que apareció en diversas películas y puso voz en las versiones ucranianas de 'El Rey León' o 'El Hobbit', entre otras. Se unió desde el primer día de la guerra a la defensa de Leópolis y murió a los 33 años en un bombardeo en la Irpín ocupada.
«Trabajamos como una brigada de evacuación», cuenta sobre su nueva realidad el cantante del grupo Antitila, Taras Topolya, que se armó junto a su teclista Sergey Vusik y guitarrista Dmitry Zholud. «Nuestra tarea es ir a buscar a los heridos, brindar primeros auxilios, estabilizarlos y llevarlos a cuidados intensivos o cirugía lo más rápido posible». Ya en los primeros días de la invasión el cantante sufrió un enfrentamiento. «Un grupo de sabotaje trabajaba en nuestra sede. Al día siguiente fuimos atacados por francotiradores. No voy a mentir, es una experiencia desagradable», lamenta Topolya, quien a pesar de todo asegura que «es normal que hombres en su sano juicio vayan a defender su país».
Lev Ulesov, de Brovary, antes de la guerra estaba construyendo una exitosa carrera en la industria de la moda participando en desfiles de Prada, Givenchy, Hugo Boss y otras marcas líderes a nivel mundial. A sus 21 años cambió su atuendo de moda por ropa de camuflaje y ahora es médico de combate. «Mi plan es ganar esta guerra. Rescatar a las personas de los puntos calientes, brindar primeros auxilios en el terreno y sacar los cuerpos de las líneas del frente», explica.
La actriz Ada Rogovtseva, por su parte, estableció en su casa de Kiev un cuartel general de voluntarios que lavan la ropa a los soldados y donde se brinda la oportunidad de descansar a sus «héroes». «No puedo entender lo que piensan de personas tan sencillas, honestas y amables como los ucranianos. ¿Cómo es posible inventar algo y luego destruirnos por ello?», se pregunta. «Todo el mundo ve esta injusticia, pero los rusos no lo ven. Por alguna razón piensan que queremos hacerles algo vil. ¿Qué hemos hecho mal para ser tan odiados?». Esta actriz de 84 años, que en 1978 fue condecorada por la Unión Soviética como Artista del Pueblo de la URSS por su larga carrera en películas y obras teatrales desde su debut en 1956, no logra obtener una respuesta para ello.
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