En la pista se levantaron todos los asistentes desde el primer momento del concierto para ver al rapero argentino. Rafa Gutiérrez
Festival de Jazz de Vitoria

Trueno desata el fenómeno fan en Mendizorroza

El rapero argentino abarrotó el polideportivo y atrajo a la audiencia más joven que se recuerda en las 47 ediciones del Festival de Jazz de Vitoria

Lunes, 22 de julio 2024, 01:02

El concierto de ayer de Trueno en el Festival de Jazz de Vitoria ha acabado por inaugurar una nueva modalidad entre el público en ... el polideportivo de Mendizorroza: la de ver un directo de pie encima de las sillas de la pista. Esa fue la fórmula que adaptó la audiencia -jovencísima en su mayoría, muchos de ellos acompañados de sus padres- después de que la seguridad les advirtiera de que debían permanecer en el sitio. Antes, las colas a las puertas del recinto se extendieron hasta el paseo de Cervantes.

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La dimensión del fenómeno del rapero argentino a día de hoy se puede ejemplificar con los números de oyentes en plataformas como Spotify. Tiene casi 28 millones de escuchas mensuales. Casi diez millones más que su compatriota Duki -que llenó el Bernabeú en junio- y también cuatro más que Rosalía. Con esos números y una serie de temas que se mueven en el reggaeton que han sonado en todas las discotecas ('Salimos de noche', 'Cangrinaje' o 'Los aparatos'), cómo no iba a convertir en un gran patio del recreo el recinto.

Ese público tan diferente al habitual del ciclo era algo buscado por la organización. El concierto duró hora y media, y arrancó puntual a las diez y media de la noche. En esa puesta de escena coreografiada y medida, con referencias a clásicos del rap en el arranque el astro argentino no dejó ninguna duda de su habilidad. Mientras buena parte de los artistas denominados urbanos de su generación se acompañan de sonidos pregrabados y coros de sus propias grabaciones, apuesta por un show en el que caben el ego trip ('Plo plo!'), el freestyle ('Freestyle Sessions', con Bizarrap), lo combativo ('Fuck el police') o un lado más romanticón ('Night').

Esas fueron las elegidas en el arranque para una velada llena de vítores y en la que se vieron muchas camisetas de Argentina y de Boca Juniors. Para entender su habilidad a la hora de rapear conviene recordar su padre es Pedro Peligro (que se subió al escenario junto a él y una banda de cinco músicos), que fue miembro de uno de los grupos pioneros argentinos, Comuna Cuatro. Ese idilio con la cultura hip hop de Trueno empezó a los 4 años cuando Peligro lo subió al escenario como acompañante en una prueba de sonido. Aquel niño le hizo los coros de forma magistral.

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Guiños a Vitoria

No sólo ha pasado de largo a su padre sino que se ha erigido como una de las voces más frescas del rap de habla hispano. También como parte de esa generación que ha acabado por romper esa frontera entre el reggaeton al igual que otros artistas como Duki, a quien mencionó entre fuertes aplausos al cantar 'Panamá'. Vestido de negro, con un durag en la cabeza, la presentación de su último álbum 'El último baile', está plagada de referencias a artistas que le marcaron como 'Real Gangsta Love'', que sigue los patrones estilísticos de la Costa Este y tuvo coristas al público remarcando el cierre de cada verso («tanto flow que me piden basta / Soy la luz pa' mi barrio gangsta») o Sean Paul, en 'Pull up'.

La referencia más obvia a clásicos es 'Dance crip' que dejó para el final de la actuación. En ella acopla las formas del 'Rapper's Delight', el tema de 1979 firmado por The Sugarhill Gang que marcó un antes y un después en el rap comercial -por cierto, también inspiró 'Aserejé' de Las Ketchup-. «El único que escuchaba rap desde la panza», dice uno de los versos. Por su precocidad y el gesto del público quedaba refrendado. Lo cantó después de improvisar junto a su banda. En ese 'freestyle' había algunas barras (así se llaman a los versos más llamativos y destacados) con guiños cercanos («Yo no soy poli pero te lleno un polideportivo» o «es un poco obvia / esto es una victoria con gente de Vitoria»). No cabe duda que el Festival de Jazz se ha apuntado en su recorrido al artista ajeno al género que mayor fenómeno fan ha desatado y que más ha atraído a un público menor de edad.

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