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Un apasionado de su trabajo y de su familia, que de todas las obras que dirigió fue la más importante. «Era el prototipo de buen ... vasco». Así definen quienes conocieron a Santiago Aldama, uno de los constructores de obra civil más importantes de Vitoria. Falleció en agosto a los 89 años de edad tras una enfermedad prolongada en el tiempo, unos problemas de salud que fueron lo único que lograron alejarle, por prudencia, de su trabajo. Fundó la empresa Santiago Aldama Construcciones, que con el tiempo se convirtió en un referente en la capital alavesa, cuando todavía era muy joven. A ella dedicó su vida, y era de los que jamás faltaba a su puesto. «Un trabajador incansable, 14 horas al día seis días a la semana», le recuerdan sus allegados.
La compañía, ya extinguida, realizó trabajos de mucho calado en Vitoria como por ejemplo la ampliación del Hospital Santiago hacia la calle La Paz en 1977. También la obra de los frontones de Mendizorroza, que se inauguraron por todo lo alto en 1979 y que fueron definidos por los cronistas de la época como un «moderno y funcional recinto». En la larga lista de Aldama también figuran edificios como las Facultades de Farmacia y Magisterio del campus alavés de la UPV/EHU, el Estadio o la reforma de la Escuela de Música Luis Aramburu. Su última obra fue el instituto BTI de Eduardo Anitua en Armentia.
El doctor Anitua, un referente mundial en biotecnología, era además su yerno y le recuerda con especial cariño. «Estaba totalmente volcado en su familia», destaca. También confiesa que ha sido «un gran ejemplo a seguir» durante toda su carrera y «muy perfeccionista». Más allá de volcarse en la constructora, Santiago Aldama fundó la empresa Tuyper de calibrado de acero, ubicada en Portal de Bergara. Con sede también en Estados Unidos, este empresario viajaba prácticamente todos los meses al continente americano para supervisar el negocio de primera mano. Incluso después de estar jubilado, hasta hace apenas dos años eran para él unos viajes habituales. Sus hijos seguirán ahora con su legado ya que Tuyper sigue funcionando y queda ahora en sus manos.
Nacido en Larrimbe (Amurrio), pero vitoriano de adopción ya que residió en la capital alavesa desde muy joven y allí conoció a su mujer Beatxu, Aldama invertía su tiempo libre en ir al monte y en andar en bicicleta. Dos de sus grandes pasiones además del Athletic, equipo del que era un fiel seguidor.
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