Borrar
Alvise Pérez, en el vídeo difundido en sus redes sociales. E. C.
Megáfono en mano y con el Guggenheim de fondo: así convenció Alvise Pérez a 2.699 bilbaínos

Megáfono en mano y con el Guggenheim de fondo: así convenció Alvise Pérez a 2.699 bilbaínos

El candidato ultra de 'Se Acabó la Fiesta', la sorpresa de las elecciones europeas en España al conseguir tres eurodiputados, hizo parada en Bilbao el pasado jueves

Lunes, 10 de junio 2024, 17:34

El 'influencer' Alvise Pérez, el candidato ultra que ha dado la sorpresa en estas elecciones europeas con tres escaños para su agrupación de lectores 'Se Acabó la Fiesta', también consiguió que su mensaje calase en las urnas de Bilbao este pasado domingo. En menor medida que en otras partes del país, consiguió arañar un 2% del voto en la principal ciudad de Bizkaia. En total, 2.699 papeletas. Una buena parte de esos votantes seguro que acudieron al llamamiento que este sevillano de 34 años hizo para que sus seguidores en redes sociales acudiesen el pasado jueves 6 de junio al parque República de Abando. Megáfono en mano y con el museo Guggenheim como telón de fondo, defendió su particular teoría de la 'partitocracia' en la que acusa a todos los partidos de «corruptos» y definió al País Vasco como «un territorio con riqueza» gracias al «sudor y sangre» de sus padres y abuelos.

El vídeo de esta visita a Bilbao lo colgó el propio Alvise en sus redes sociales antes de que 'Se Acabó la Fiesta' montase su particular guateque en una sala de fiestas de Madrid, donde compareció el 'influencer' tras arañar tres escaños. Una noche larga en la que no faltó ni el Pequeño Nicolás. En la publicación, con una duración de algo más de un minuto, se le puede ver dirigiéndose megáfono en mano a un nutrido grupo de personas en el parque República de Abando, con el Guggenheim de fondo. Fue su última cita antes del fin de campaña que realizó el viernes en Sevilla a la mañana y, ya a la tarde, en Madrid.

Se trata de un montaje con tintes completamente propagandísticos que ha superado los 21.000 'me gusta' en Instagram. La música épica antecede algunos fragmentos del discurso del sevillano, encasillado ideológicamente aún más a la derecha que Vox. «El País Vasco ha sido un territorio con riqueza no porque haya caído del cielo. Vuestros padres, abuelos y bisabuelos han trabajado con sudor y sangre para que esta gran tierra que es el País Vasco», proclamaba. Y remataba. «No os lo ha regalado nadie».

En lo que no entra la publicación de su parada en Bilbao es en sus líneas maestras de su propuesta política. Básicamente, porque su agrupación de electores carece de programa electoral. En su lugar, reiteró su teoría de la 'partitocracia', con la que ataca a todos los partidos «desde la transición» y les acusa de corruptos. En definitiva, siembra la idea de un país podrido. Una proclama antisistema que busca su hueco en el descontento, sobre todo entre los más jovenes, principalmente varones. «Hemos conseguido luchar contra la corrupción de todos los partidos políticos. Porque la virgen de la corrupción y la pobreza de España es la 'partitocracia'. Todos los partidos que llevan desde la transición mamando de nosotros y saqueándonos a todos», sostenía en pleno centro de Bilbao.

Los que escuchaban atentos sus postulados eran perfiles de todo tipo. Un público variado y heterogéneo a los que también se les repartió las respectivas papeletas para que las depositaran en las urnas el domingo. Al final, lo hicieron 2.699 personas en Bilbao, un 2% de los que ejercieron su derecho a voto que le dejaba como octava fuerza en la ciudad. Y en Euskadi, los votos en total fueron 14.973. Un 1,72% de las papeletas emitidas por los vascos, por encima de partidos como Sumar.

Son resultados más discretos que los que 'Se Acabó la Fiesta' ha conseguido a nivel nacional. En los resultados nacionales, Alvise consiguió un 4,59% de los votos que le han brindado tres escaños en Bruselas. Son unos 800.000 votos que le sitúan como quinta fuerza, por encima de partidos como Podemos y muy cerca de adelantar a Sumar. ¿Y de dónde sale Alvise? De regar el descontento y la desafección política en las redes sociales, donde sus bulos y postulados radicales han calado entre el electorado más joven, sobre todo el masculino. De hecho, cuenta con varias condenas a sus espaldas.

La realidad es que sus primeros pasos en el panorama político lo dio en los partidos convencionales, esos a los que ahora tanto ataca. Estudiante de Políticas en la UNED, dio sus primeros pasos como afiliado en UPyD y Ciudadanos. En la formación naranja, organizó la campaña de Toni Cantó para las autonómicas valencianas y continuó después como su jefe de gabinete. Precisamente, en Valencia mintió en un tuit en el que aseguraba que un taxi atropellaba a un niño porque los manteros ocupaban la acera, cuando la vía a la que hacia referencia era peatonal. También difundió bulos sobre un supuesto respirador enviado a casa de Manuela Carmena para no acudir a un hospital público durante la crisis del Covid o que «cinco magrebíes» son responsables del reciente asesinato de un joven en Getxo, una información desmentida repetidamente.

En su canal de Telegram (con medio millón de seguidores) y en sus redes sociales también defiende posturas xenófobas, antifeministas y contrarias a la vacunación durante la pandemia. Entre ellas, sostiene como necesario la deportación masiva de inmigrantes irregulares y la implantación de los trabajos forzados, además del propósito de sortear el sueldo de eurodiputado entre sus seguidores, inmunes a las críticas y las sentencias contra el 'influencer'.

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

elcorreo Megáfono en mano y con el Guggenheim de fondo: así convenció Alvise Pérez a 2.699 bilbaínos