Secciones
Servicios
Destacamos
Edición
Las empresas familiares españolas mostraron este lunes un tono de pesimismo en torno a la coyuntura económica y a las previsiones de cara al futuro mayor que el que ofrecieron en el congreso realizado hace ahora un año, cuando ya habían aparecido claros síntomas de desaceleración del crecimiento en España. La invasión de Ucrania, el alza de precios y los problemas energéticos han provocado un aumento de ese pesimismo.
En una encuesta directa realizada en el congreso del Instituto de Empresa Familiar, que arrancó ayer en Cáceres, esa visión negativa se pudo comprobar en tiempo real. Todos los años, en esta cita, los asistentes responden mediante un sistema telemático a varias preguntas que les lanza el propio instituto. Los resultados del sondeo realizado ayer -participaron en el mismo casi medio millar de directivos y empresarios de compañías familiares de toda España- dejan claro el grado de preocupación por el cambio de ciclo de la economía y el menor crecimiento del PIB que se intuye para el próximo año. Un 98% de los encuestados considera que el crecimiento será frágil o moderado, frente a tan solo el 2% que estima que habrá creación neta de empleo. El 52% espera un estancamiento o reducción de la cifra de ventas el próximo año y solo el 35% cree que tendrá opciones de incrementar la plantilla, frente al 56% que piensa en mantenerla y el 9% que tiene ya en sus cabezas una inevitable destrucción de empleo.
Felipe VI trasladó un mensaje de apoyo al millón de empresas familiares españolas, desde grandes corporaciones hasta pequeños negocios, por la capacidad que tienen para palpar de forma directa la realidad de la economía y también por su fortaleza para resistir las situaciones complicadas. Lo hizo en la sesión inaugural del XXV Congreso del Instituto de la Empresa Familiar, bautizado con el lema 'El latido de España'.
Felipe VI destacó en su discurso, ante más de 500 primeros ejecutivos de empresas familiares, que este tipo de firmas «tienen la ventaja de conocer mejor que nadie los problemas y necesidades del territorio. Vuestro liderazgo -dijo- implica llevar adelante un proyecto empresarial y conseguir que beneficie a empleados, a proveedores, a los clientes y en definitiva al entorno más cercano».
La comparación con los resultados de años anteriores es clara. El pesimismo es mayor que el que estos mismos empresarios tenían hace un justo un año, en el congreso celebrado en octubre de 2021, pero hay mejores sensaciones que las que tenían a finales de 2020. En aquel momento aún vivíamos con restricciones de movilidad como consecuencia del covid.
La encuesta también refleja el déficit de reconocimiento que sienten este tipo de empresarios. Solo el 33% piensa que la valoración social es la deseada, mientras que el 67% restante percibe que hay un déficit en la estima que siente hacia ellos la sociedad.
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
El PRC elegirá en primarias al sucesor de Miguel Ángel Revilla el 4 de mayo
El Diario Montañés
Publicidad
Publicidad
Noticias recomendadas
Pastillas, cadáveres en habitaciones distintas... la extraña muerte de Gene Hackman y su mujer
Oskar Belategui | Mercedes Gallego
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.