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Ayer se cumplieron tres años y un mes, más de 1.100 días, desde que una parte de la plantilla de Novaltia se declaró en ... huelga en Bizkaia. Y desde aquel 22 de julio de 2019, 17 de sus empleados no han trabajado ni un solo día. Gracias a los fondos de la caja de resistencia del sindicato ELA su actividad se centra en protestar frente a la sede de la empresa, las farmacias que conforman la cooperativa de la distribuidora o en puntos del territorio.
Exigen el fin de la doble escala salarial y una retribución bruta de 24.000 euros al año. Desafortunadamente, a pesar de que se trata de la huelga más larga de Europa, su fin no está cercano. «La empresa no ha querido negociar desde el segundo o el tercer mes de huelga y la única propuesta que ha lanzado es la que hizo antes de iniciar la huelga», explica Ibai Carranza, miembro del Comité de Empresa y delegado de ELA.
«Es totalmente falso, puedo probar que Novaltia ha ofrecido negociar en 12 ocasiones y que son los huelguistas quienes no quieren hacerlo. Ahora hay abierto un procedimiento de negociación con el Gobierno vasco y ni se presentan», replica el director de Recursos Humanos de la cooperativa, Rafael Rodríguez.
En teoría, la brecha que separa a los trabajadores de la empresa es de 2.500 euros. Pero Carranza afirma que los 21.500 que ofrece Novaltia tienen truco, ya que «se alcanzan a través de variables». Rodríguez reconoce que es así, pero afirma que la empresa ha hecho los cálculos para que «el 'mix' del fijo y el variable alcance siempre esa cifra». En el camino, los huelguistas han eliminado exigencias como la reducción de las 1.768 horas anuales de trabajo y han ofrecido incrementos graduales del salario, pero la compañía considera que «el aumento del 60% que exigen es inasumible».
Carranza responde que la masa salarial de Novaltia se ha reducido de cuatro millones de euros a uno, y que solo con el ahorro propiciado por la reducción de la plantilla desde que se inició la huelga ya podría satisfacer sus demandas. Rodríguez reconoce que el negocio de la empresa va bien y que cuenta con perspectivas halagüeñas, pero teme un efecto contagio a otros centros de trabajo si da su brazo a torcer.
«No lo van a conseguir ni aunque la huelga dure 35 años. Es lógico que busquemos la equidad interna y no lo sería pagar más en los centros de Euskadi, que son deficitarios y tienen menor productividad que los de Aragón», asegura el directivo.
Enconados
Así, el conflicto se dirime en los tribunales. Y ambas partes subrayan sus victorias. «La empresa está haciendo trampas para sacar adelante el trabajo sin nosotros. Contratan personas a través de ETT y han deslocalizado a Zaragoza la revisión de la mercancía. Inspección de Trabajo ya les ha sancionado por obligarnos a coger vacaciones y tenemos varias sentencias favorables», destaca Carranza.
Rodríguez responde que Novaltia suma más resoluciones a favor en los ocho procesos abiertos y que acudirá al Tribunal Supremo en el resto. «No podemos sustituir a trabajadores en huelga, pero sí a trabajadores de vacaciones. Respetamos escrupulosamente la ley y ofrecemos buenas condiciones laborales. De hecho, no tenemos ningún problema para contratar a trabajadores», sentencia.
En juego está el futuro de los 53 empleados de Novaltia y la supervivencia de la propia empresa. «Estamos trabajando con normalidad gracias a la inversión de 20 millones de euros que hicimos en Lezama y a la tecnología, que no a un esquirolaje tecnológico como dicen algunos. Pero el traslado fue difícil y precario porque los huelguistas esperaron al momento en el que más daño podían hacer a la empresa para protestar. Las pasamos canutas y la puesta en marcha se alargó desde agosto de 2019 hasta finales de 2020. Tenemos planes de expansión en Bizkaia, pero los juzgados pueden acabar cerrando la empresa aquí», cuenta el directivo.
El representante del Comité, por su parte, avanza que continuarán las demandas judiciales y afirma que los trabajadores en huelga se sienten con fuerza. «La lucha pesa. Es como una montaña rusa. Si recibimos una sentencia desfavorable tienes un mal día, pero también al revés. Y eso es lo que está sucediendo, así que estamos muy motivados». Rodríguez también asegura que Novaltia no va a tirar la toalla: «Lo que quieren es que la empresa pague toda la huelga en vez del sindicato».
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