Ver fotos
Ver fotos
j. f. cachorro
Miércoles, 17 de agosto 2022
El navarro Asier Martínez se sentó anoche en el trono europeo de los 110 metros vallas. Cumplió los pronósticos que le situaban como el favorito en la final y se adjudicó el oro en una carrera trepidante, cuyo final generó dudas por la igualdad entre el español y el francés Pascal Martinot-Lagarde. Los jueces tuvieron que recurrir a la foto finish para decidir quién era el nuevo monarca continental. Una sola milésima dio el triunfo al joven nacido hace 22 años en Zizur Mayor.
Publicidad
Con el triunfo de ayer en los Europeos de atletismo que se disputan en Múnich, Martínez alimenta una carrera con una progresión increíble. Sorprendió en los Mundiales con un bronce que él mismo no esperaba conseguir. El primer puesto en Alemania sitúa al navarro como uno de los grandes especialistas mundiales de las vallas cortas.
Este universitario llegaba a la final muniquesa con la mejor marca de todos los participantes. Era el candidato a la victoria en sus primeros Europeos absolutos. La pista de Rod Milburn vio el triunfo de un atleta que se caracteriza por competir con una mentalidad de acero.
Al navarro se le vio pletórico en las semifinales que se corrieron solo dos horas antes de la prueba definitiva. Accedió de forma directa, sin tener que pasar por las pruebas clasificatorias, gracias a sus excelentes últimos registros. Desde la calle cinco ya destacaba del resto cuando se había superado el ecuador de la distancia y entró primero en meta con cierta superioridad. Consiguió un tiempo de 13.25 y daba la sensación de que no había consumido demasiada energía en llegar en la cabeza para conseguir el pasaporte para la final de los Europeos.
Más complicado lo tuvo en la final. Su rival galo le hizo un marcaje terrible y ambos vallistas avanzaron casi unidos hasta la meta. Ninguno cometió errores y mantuvieron la trayectoria para decidir el oro por una milésima. Martínez venció con un crono de 13.137. De esta forma pulverizó de nuevo su marca individual (13.17) en lo que ya se ha convertido en una costumbre para el navarro cuando acude a los mayores acontecimientos internacionales.
Publicidad
Martínez (190 centímetros y 78 kilos) ya había despuntado en los Europeos sub'23 que tuvieron lugar en Tallin (Estonia) el pasado verano al conquistar el oro y confirmó sus aspiraciones con la sexta plaza obtenida en los Juegos Olímpicos de Tokio. Fue cuarto en el último Europeo en pista cubierta. Dio la campanada al colgarse el bronce en los Mundiales disputados en Oregón el pasado julio. En la pista estadounidense de Eugene firmó su plusmarca personal (13.17) y allí aprovechó las circunstancias al no poder competir dos de los candidatos a subirse al podio. En una disputa entre seis atletas, el de Zizur volvió a demostrar que los grandes escenarios no le intimidan. Se impuso al trío de la escuela francesa: el propio Martinot-Lagarde, el joven Sasha Zhoya, y el fuerte Just Kwaou-Mathey. Martínez debe una parte muy importante de sus éxitos a su preparador François Beoringyan, exatleta nacido en Chad que acumula veinte años residiendo en Pamplona
No tuvo en cambio su día el otro español en la final de 110 metros vallas, Quique Llopis. El valenciano venció en su serie de semifinales con un tiempo de 13.30 (marca personal por 0.04), con lo que también reforzaba sus aspiraciones a ocupar una de las tres plazas del cajón. De hecho, Llopis se presentaba en la carrera por las medallas con el mejor tercer tiempo de los Europeos, pero acabo séptimo. Anoche el trono estaba destinado a Asier Martínez.
Publicidad
La progresión de Asier Martínez (27-4-2000, Zizur Mayor) no parece tener límites. El navarro llegó al Europeo de Múnich instalado en la élite mundial con solo 22 años y apenas siete de trayectoria en el atletismo. Cuando empezó la temporada 2021 al aire libre, su marca en los 110 metros vallas era de 13.70. Anoche la mejoró (13.137). Estudiante de Ciencias Políticas en la UPV, esta temporada ha decidido hacerlo online para tener más tiempo de entrenamiento y no tener que desplazarse hasta Bilbao. Entre su pueblo y la pista de Larrabide pasa sus días, aunque siempre que puede desconecta junto a su inseparable cuadrilla de amigos, «unos colgados que son completamente distintos a mí, a los quiero y que crean el ambiente que más me ayuda», según su propia definición.
Anoche, Martínez despertó de nuevo la euforia de los aficionados al atletismo al presenciar una carrera épica, con un final de infarto y a un campeón de Europa que empieza a agrandar su historial, una trayectoria a la que aún le queda mucho recorrido. «Soy feliz con lo que he hecho. Iba de tapado y ha salido bien. Confiaba en ganar, pero sabía que era muy difícil porque había mucho nivel», dijo emocionado el gigante de oro que recibió tras su gran éxito cientos de felicitaciones.
Accede todo un mes por solo 0,99€
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión
Te puede interesar
La espiral azul que se vio en España lleva la firma de Elon Musk
El Norte de Castilla
Publicidad
Utilizamos “cookies” propias y de terceros para elaborar información estadística y mostrarle publicidad, contenidos y servicios personalizados a través del análisis de su navegación.
Si continúa navegando acepta su uso. ¿Permites el uso de tus datos privados de navegación en este sitio web?. Más información y cambio de configuración.