

Secciones
Servicios
Destacamos
Edición
«No hay un virus que se mantenga y acabe con el teatro. Lo digo en serio. Estoy convencido de ello por el amor que ... tengo al teatro y a la ópera, a los que he dedicado toda mi vida». Quien sostiene esta afirmación con tanta rotundidad es Pier Luigi Pizzi (Milán 1930), el influyente y prestigioso director de escena, escenógrafo y diseñador de vestuario que se formó con Giorgio Strehler en el Piccolo Teatro de Milano y que es bien conocido en los teatros de ópera de todo el mundo por sus producciones refinadas y elegantes, por su armónica concepción de la relación entre el movimiento y la arquitectura escénica o también por las cargas simbólicas que utiliza para mostrar la esencia de la representación.
La crisis generada por el coronavirus le ha obligado a confinarse en su palacio veneciano, el mismo en el que vivió Tiziano, donde ha seguido trabajando rodeado de su extensa biblioteca y sobre todo de su conocida colección de pintura compuesta por cerca de medio centenar de obras pertenecientes al barroco italiano. «Sería insincero si dijera que para mí este confinamiento prolongado ha sido una inútil pérdida de tiempo, ya que también ha tenido sus partes positivas. Tal vez había que saber atraparlas, aprovecharlas, una vez que logramos evitar el contagio», afirma.
ayudas públicas
Pero el confinamiento también ha parado en seco los viajes constantes de un trotamundos del teatro y la ópera. Sus desplazamientos han sido permanentes durante muchos años, lo mismo que sus producciones de ópera en todos los continentes. Entre otras, las que ha dirigido últimamente en Bilbao para la ABAO: 'La Traviata' (2012), 'La Sonnambula' (2016) y 'Les pêcheurs de perles' (2019). «Siempre he vivido mudándome de un lugar a otro, llevando mi trabajo a todas partes. Nunca me ha pesado. Al contrario, vivir el teatro en todos los rincones del mundo me parecía algo natural. En las tres casas en las que he vivido, en Roma, París y ahora en Venecia, solo he pasado periodos muy cortos entre compromisos artísticos. Por ello esta larga estancia veneciana debida al confinamiento ha sido como unas vacaciones. No me gustan las vacaciones, me aburren. Pero esta vez ha sido diferente. He pasado mucho tiempo con mis pinturas y con mis libros, he escuchado música y he hecho gimnasia para mantenerme en forma, algo que a mi edad es fundamental. Pero sobre todo he seguido trabajando, desarrollando los proyectos iniciados y comenzando otros nuevos. También he descubierto las ventajas de la videoconferencia, sin salir de casa, organizando reuniones rentables, sin aviones ni trenes», sostiene.
confinamiento
Naturalmente, Pier Luigi Pizzi es consciente del difícil momento que viven el teatro y la ópera o también del oscuro futuro que les imponen en el corto plazo las restricciones en el distanciamiento y en el aforo. Según considera, «las perspectivas no son tranquilizadoras. Los que nos gobiernan, los que firman muchos y demasiados decretos, tienen ideas confusas en lo que a nosotros respecta. Simplemente, nos conocen poco y mal. Somos muchos en el mundo de las artes escénicas, pero pocos en comparación con otras categorías de trabajadores».
Tampoco cree que la solución y el futuro estén en las retransmisiones por 'streaming', seguidas por muchos aficionados durante el confinamiento. «Las representaciones por internet debido a las complicadas restricciones sanitarias y de seguridad en los teatros no son una solución real. El encanto de la ópera y el teatro viene del contacto directo entre la escena y el público. Sin esto, el teatro no tiene sentido. Me doy cuenta de que he hecho una descripción dramática y desesperada de la situación, pero insisto en que por el amor que tengo a mi profesión estoy convencido de que el teatro y la ópera nunca morirán», concluye.
¿Ya eres suscriptor/a? Inicia sesión
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.