

Secciones
Servicios
Destacamos
Edición
Va mucho más allá del tópico eso de que el primer concierto nunca se olvida. Ni cuando asistes como público ni mucho menos cuando quien se sube al escenario eres tú. Las primeras tablas de Izaro Andrés fueron las del Trabakua Behekoa, en su Mallabia natal. «Fue hace muchos años, con la única compañía de mi guitarra», cuenta la cantante, que ha visto aplazada la gira de su nuevo disco 'Limones en invierno' por el coronavirus. «Estamos trabajando para poder hacer algunos directos durante el verano, con un repertorio distinto y con todas las medidas de seguridad, claro. Irán saliendo cosas bonitas», adelanta.
El Trabakua Behekoa es para Izaro unos de esos lugares que huelen a casa. Los propietarios son amigos de su familia y es su sitio favorito para reunirse con la cuadrilla. «Está en el monte y cuando nieva está precioso. Sobre todo, cuando encienden el fuego bajo. Estamos muy a gusto allí», asegura.
Ha vivido el confinamiento con su pareja en San Sebastián, su ciudad de 'acogida'. Allí compuso hace unas semanas su último single, 'Tiempo Ausente', aunque no ha trabajado tan a gusto como de costumbre; su «oficina», el bar Botanika, estaba cerrada. Acostumbra a reunirse con su equipo en ese local. Su comanda favorita es un licuado de zanahoria, manzana, limón y jengibre y, de vez en cuando, una porción de tarta de zanahoria.
No bebe ni café ni alcohol, por lo que disfruta con licuados, infusiones y algún colacao. «Trato de ir a establecimientos donde sirven comida sana. Soy más amiga de la tranquilidad, de sentarme en una mesa, que del poteo».
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Noticias recomendadas
Batalla campal en Rekalde antes del desalojo del gaztetxe
Silvia Cantera y David S. Olabarri
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.