

Secciones
Servicios
Destacamos
Edición
Mientras el equipo de Marcelino, sin una final de Copa con la que soñar y sacudido por el palo del Benito Villamarín, intentará seguir enganchado ... a la carrera por Europa empalmando dos victorias consecutivas en San Mamés ante el Getafe y el Elche, el club se dispone a entrar en un periodo muy agitado a nivel institucional. Ahí es nada que, en poco más de tres meses, el Athletic vaya a celebrar dos asambleas extraordinarias de mucho calado y unas elecciones a la presidencia. Habrá que prepararse, bien armados de paciencia y serenidad. Y es que, cuando hay oleaje, no suele ser nada fácil navegar por el mar rojiblanco.
Quizá por ello, y con el argumento de evitar zozobras y sortear las rompientes más peligrosas, en las últimas semanas algunos han propagado un deseo interesado: que el club no celebre estas asambleas para que la fiesta del final de temporada discurra en paz y Elizegi convoque ya las elecciones. Es más, algunos llevan meses reclamándole que dimita y adelante todavía más unos comicios que ya estarán adelantados seis meses celebrándose en junio. No va a ser fácil de olvidar, la verdad, y menos cuando hablemos de los valores que distinguen al Athletic, de nuestro famoso estilo, el escarnio al que ha sido sometido este presidente por parte de un sector de los socios. Si se hubiera quedado con el dinero de la caja, vendido como cachivaches de saldo a los mejores jugadores y descendido el equipo a Segunda no le hubieran dispensado un trato peor.
Lo último que le piden a Aitor Elizegi sus detractores es curioso: que incumpla los actuales estatutos del club. Porque eso -un incumplimiento flagrante que podría llevar al presidente a los tribunales- sería en este momento no celebrar la asamblea de la grada de animación después de que, por primera vez en la historia del Athletic, un grupo de socios presentara las firmas suficientes -más de un 5% de la masa social- para obligar al club a convocar esa cita extraordinaria. En este caso, además, se trataría de un asamblea en la que Elizegi, después de haberse llevado con los compromisarios más golpes que Mortadelo y Filemón en una de sus aventuras, tendría serias opciones de salir airoso y ver cumplida así unas de sus grandes ilusiones. Al fin y al cabo, la primera vez que se votó la grada de animación el 'no' sólo ganó por nueve votos.
La cuestión de la asamblea para la reforma de Estatutos tiene más enjundia y recovecos. Es una situación realmente llamativa. Son muchos -entre ellos incluso algunos directivos- que consideran un error por parte de Elizegi convocar esta asamblea tan importante. Y no sólo un error. Una ocurrencia, un ataque de inspiración contra el cual, como le dijo su perrito Mendieta a Inodoro Pereyra cuando el gaucho 'renegau' de Roberto Fontarrosa se puso a cantar con su guitarra una canción infame compuesta por él mismo, «uno debería defenderse mejor».
Llegados a este punto, hay que detenerse a pensar. Resulta que el Athletic nombra una comisión para la reforma de los Estatutos, sus cinco miembros, todos ellos profesionales muy competentes, trabajan duro durante más de dos años, presentan un anteproyecto muy interesante, abren un periodo largo de consultas... Y llegado el momento de convocar la asamblea hay que echarse atrás porque los compromisarios van a votar que no, que nones, que ni locos, que ellos no pierden un ápice de poder.
Es decir, Elizegi tendría que rendirse de antemano, sin luchar, consciente de que en el club hay un poder oscuro al que no se puede derrotar de ninguna manera. Y menos por goleada, con dos tercios de los votos, como es necesario en este caso. De hecho, las dos anteriores intentonas de aprobar una nueva 'carta magna' rojiblanca resultaron fallidas. El presidente, por tanto, ni siquiera debería atreverse a retratar con crudeza ese poder en la sombra. Y ese retrato sí que es necesario, hasta por higiene. Porque si el 'no' ya es seguro y hay que darlo por descontado antes de conocer siquiera el contenido final de los nuevos Estatutos eso significa que el Athletic va a ser ingobernable siempre. Salvo que se gobierne diciendo siempre amén a los compromisarios y a quienes los controlan, claro está.
¿Ya eres suscriptor/a? Inicia sesión
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
El PRC elegirá en primarias al sucesor de Miguel Ángel Revilla el 4 de mayo
El Diario Montañés
Publicidad
Publicidad
Recomendaciones para ti
Pastillas, cadáveres en habitaciones distintas... la extraña muerte de Gene Hackman y su mujer
Oskar Belategui | Mercedes Gallego
Noticias recomendadas
Pastillas, cadáveres en habitaciones distintas... la extraña muerte de Gene Hackman y su mujer
Oskar Belategui | Mercedes Gallego
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.