
Del Alavés al Mallorca
Historias albiazules ·
La historia de José María Erezuma Garachena está tan ligada al Glorioso que suele olvidarse que terminó su vida deportiva en las Islas BalearesSecciones
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La historia de José María Erezuma Garachena está tan ligada al Glorioso que suele olvidarse que terminó su vida deportiva en las Islas BalearesLa historia de José María Erezuma Garachena está tan ligada al Deportivo Alavés que suele olvidarse que terminó su vida deportiva en las Islas Baleares. ... En efecto, el defensa vizcaíno jugó ocho temporadas en el club babazorro, entre 1949 y 1957, y sigue siendo uno de los futbolistas con más partidos en el Alavés. Erezuma nació en Gernika el 13 de octubre de 1925. Comenzó jugando en el club de su ciudad natal, y pasó después por el Arenas, el Guecho y el Athletic, que lo cedió al Sestao sin haber debutado en partido oficial. No obstante, sí disputó cuatro amistosos con el equipo rojiblanco en 1948-49, contra el Eibar, Erandio, Universidad de Deusto y Regimiento de Garellano.
Al año siguiente recaló en Vitoria, donde enseguida se hizo un hueco en un Alavés que estaba entonces en Tercera División. A lo largo de su estancia en Mendizorroza, logró ascender desde Tercera a Primera, siendo capitán del equipo en sus últimos años. Tras esta trayectoria, fue una sorpresa para muchos que, el 3 de junio de 1957, la directiva anunciara que daba la baja en el equipo a diez de sus componentes, incluyendo a varios jugadores míticos, como Primi, Echeandía o el propio Erezuma.
Este último reaccionó con una 'Carta abierta dirigida a la afición futbolística vitoriana', que se publicó en la prensa un mes más tarde, cuando fracasaron definitivamente sus intentos para que la Junta reconsiderara su decisión. En dicha carta, Erezuma recordaba sus modestos inicios en el Alavés y cómo, al ir ascendiendo de categoría, había ido mejorando sus condiciones laborales, prescindiendo a veces de ofertas mejores para continuar en Vitoria.
Al terminar la temporada 1956-57, sentía un gran deseo «de seguir en el equipo, el cual afloraba en el ámbito nacional con personalidad propia, nobleza, bravura, deportividad, etc. Fueron días de inmensa satisfacción deportiva por parte de todos. Por la mía, satisfechas mis aspiraciones deportivas, solo ansiaba 'morir' deportivamente en Vitoria, y durante esta temporada estuve dispuesto a ello».
«Creyéndome con suficientes fuerzas para seguir otra temporada, di palabra a los comisionados en fichajes de mi conformidad en sacrificarme de nuevo y firmar por el equipo». Sin embargo, había recibido un trato que le había hecho sufrir hasta llegar a la desavenencia final: «De entonces acá han ido sucediendo una serie de cosas que desvirtuaban nuestra anterior entrevista (…) y he podido ver con claridad, que este era el momento más propicio para retirarme, antes de ser retirado». El jugador pedía perdón por los errores que hubiera podido cometer y aseguraba que no le «gustaría perder ninguna de las muchas amistades que tengo en Vitoria».
Erezuma se retiró del Alavés, pero no del fútbol, pues fichó por el RCD Mallorca, que estaba entonces en Tercera. Allí fue muy bien recibido, al tratarse de un futbolista experimentado. El diario 'Baleares' anunció su fichaje con un gran titular: «Erezuma, nuevo defensa central del Mallorca. Ha jugado en I División con su equipo frente a los grandes ases Kubala y Di Stéfano». Y lo describía como «un muchacho alto, espigado, al parecer fuerte. El tipo clásico de los vascos». Preguntado por el reportero, Erezuma respondió que había «venido dispuesto a dar todo lo que pueda y sepa el club, como lo he hecho siempre y así se me ha reconocido en el Deportivo Alavés».
Erezuma solo permaneció una temporada en el club bermellón (1957-58), pero al año siguiente siguió en el archipiélago balear, pues jugó en el Atlético Baleares, volviendo a vestir camiseta azul y blanca. La prensa mallorquina lo definió entonces como «una de las estrellas de fútbol en la isla» y el famoso portero internacional español Ricardo Zamora escribió: «De Erezuma dijimos que el Mallorca nunca jamás debió dejarlo escapar». Sin embargo, no tuvo suerte, pues esa temporada sufrió muchos problemas físicos. Retirado definitivamente del fútbol, falleció en Vitoria el 27 de agosto de 2003.
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