Borrar
Imagen de Eliseo Gil en una de sus comparecencias ante las Juntas Generales de Álava. :: IOSU ONANDIA
El 'caso Veleia', en el laberinto judicial
ÁLAVA

El 'caso Veleia', en el laberinto judicial

Cinco años después de que se presentaran al mundo los inauditos grafitos, la querella por fraude sigue paralizada en los juzgados La Guardia Civil no realizará los análisis de las hendiduras de las cerámicas que pidió la juez

R. CANCHO

Domingo, 26 de junio 2011, 04:47

El 'caso Iruña-Veleia' acumula polvo en el Juzgado de Instrucción número 1 de Vitoria, adonde llegó hace más de dos años. En este tiempo, la juez sólo ha llamado a declarar a los tres acusados y a algunos de los investigadores que formaron parte de la comisión de expertos de primer nivel que reveló que los grafitos de temática cristiana y en euskera eran un fraude. A pesar de que la Diputación ha presentado hasta tres informes de grafólogos que refuerzan sus querellas contra Eliseo Gil y dos de sus colaboradores, la labor de la magistrada parece haberse limitado a pedir a la Guardia Civil un análisis de las muescas hechas en las cerámicas romanas. Este Cuerpo acaba de comunicar que no realizará el examen y que no podría determinar la fecha exacta en la que se hicieron las hendiduras, han revelado a EL CORREO fuentes judiciales. ¿Y ahora qué? El caso sigue paralizado.

Justo se cumplen cinco años desde que el arqueólogo Eliseo Gil y su equipo anunciaran a bombo y platillo el descubrimiento de unos grafitos de los siglos III, IV y V que además de contener la primera representación gráfica del calvario de Cristo y jeroglíficos incluían las primeras palabras en euskera. Todo indicaba que el yacimiento romano iba a pasar de ser uno de los más importantes del norte de España a uno de los más sobresalientes de Europa y así lo creyeron políticos de todos los colores y otras personalidades alavesas. Pero las 'óstracas' eran un invento.

El castillo de naipes de Eliseo Gil comenzó a desmoronarse ese mismo otoño, cuando filólogos de prestigio como Joaquín Gorrochategui y Joseba Lakarra expresaron sus dudas sobre la autenticidad de los hallazgos. Se armó tal revuelo que la Diputación, propietaria del yacimiento, encargó una investigación a una comisión de expertos de la mano de la recién llegada diputada de Cultura, Lorena López de Lacalle, hoy juntera de Bildu por EA. Lingüistas, historiadores, arqueólogos de la UPV y de las más prestigiosas universidades españolas emitieron su veredicto en noviembre de 2008: «falsedad». Las inscripciones eran «infantiles», «ilógicas», «inverosímiles» e «imposibles».

Doble demanda

Eliseo Gil, su socia Idoia Filloy y algunos de sus colaboradores en la empresa Lurmen -tres de ellos abandonaron la excavación al poco tiempo de conocerse los hallazgos y hoy son testigos clave- siguieron defendiendo la autenticidad de los grafitos y de los análisis practicados por ellos. De manera paralela se organizaron plataformas de apoyo como SOS Iruña Veleia, ligadas a la izquierda abertzale, que siguen activas.

Enseguida llegaron las querellas. Las dos de Euskotren y Eusko Trenbide Sarea, empresas patrocinadoras de las excavaciones de Iruña-Veleia, han sido archivadas. La doble demanda de la Diputación, presentada en marzo de 2009, se mantiene y es la que puede llevar a la apertura de un juicio. Acusa a los arqueólogos Gil y Óscar Escribano de un posible atentado contra el patrimonio y además señala a Eliseo y al supuesto físico nuclear Rubén Cerdán, coordinador de las analíticas de los hallazgos, por presunta estafa, ya que cobraron de las arcas forales 12.000 euros por unas pruebas a un laboratorio de Francia que no se hicieron.

La clave está en la letrina

Además de poner sobre la mesa de la juez el dictamen de la comisión de expertos, la Diputación aportó en junio una pieza que presume clave para demostrar el fraude: la réplica de una letrina de época romana que se usó en las jornadas lúdicas que cada año organizaba Lurmen en el yacimiento. El 'cajón' de madera contiene unas inscripciones y unos dibujos que guardan similitud con algunos de los grafitos. De hecho la institución foral ha acompañado su querella de dos informes de grafólogos que apuntan a que son obra de la misma mano, en concreto de la de Gil -cosa que el afectado niega- y de un tercer informe colateral que demuestra que una de las inscripciones se hizo después de que se pegara con pegamento del siglo XXI una cerámica rota.

La Diputación cree que hay pruebas para inculpar a los acusados y no ha cesado de pedir que se agilice la instrucción del caso. Hace un año la jueza atendió las peticiones de Gil, SOS Veleia y del fiscal y solicitó un nuevo examen científico de los grafitos a la Guardia Civil. La negativa le obliga a tomar otra determinación. Debe sopesar si encarga un informe externo a un laboratorio europeo de arqueometría -debería contar con la aprobación del Gobierno vasco, ya que la Audiencia debe pagar esos costes-, o empieza a llamar a los testigos y a acabar con la instrucción.

Y mientras el yacimiento romano de Iruña-Veleia trata de recuperar el prestigio perdido de la mano de su nuevo director Julio Nuñez y un nuevo y ambicioso plan director.

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

elcorreo El 'caso Veleia', en el laberinto judicial