Borrar
Urgente Retenciones en la A-8 en Barakaldo: un camión pierde su carga de botellas y obliga a cortar dos carriles
El Cristo imberbe ubicado en la parroquia de Azitain. :: M. E.
El Cristo imberbe, uno de los pocos que hay en el mundo
GUIPÚZCOA

El Cristo imberbe, uno de los pocos que hay en el mundo

L. L.

Viernes, 26 de febrero 2010, 03:43

La imagen del Cristo que preside la parroquia de Azitain es diferente y especial. Diferente porque se trata de una imagen de Cristo sin barba y, especial, porque tan sólo existen tres tallas conocidas en el mundo: en la ciudad de Cracovia, en Polonia, en Segovia y en Eibar.

Una característica singular la de la imagen, que en la ciudad armera se descubrió en la reforma llevada a cabo en los años 1969 y 1970. Hasta entonces, la imagen del Cristo de Azitain era la tradicional, con barba.

El historiador y sacerdote Manuel Lecuona, descubrió que la imagen del Cristo, que entonces se encontraba en la sacristía de Azitain, no mostraba la pintura original. Tras traer un experto desde San Sebastián, Lecuona constató lo que ya se imaginaba, que la barba estaba pintada sobre los colores originales, y así 'nació' el Cristo imberbe eibarrés.

Según el párroco de Azitain, «antes se creía también que el de Lezo era un cristo imberbe y que estaba confeccionado con madera de ébano y por eso tenía ese color oscuro. Pero cuando se procedió a realizar en él una limpieza, se descubrió que si que tenía algo de barba y que el color oscuro procedía del humo de las velas. Así que son tres los Cristo imberbes que hay en el mundo».

Como anécdota, el párroco eibarrés cuenta que «unos eibarreses fueron a Cracovia de vacaciones y que, al ir a visitar el Cristo imberbe polaco y al contarle al cura de donde eran, éste les dijo «¿Eibar? pero si ustedes tienen unCristo imberbe mejor que éste». Los eibarreses no sabían que en Azitain se encontraba esta talla».

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

elcorreo El Cristo imberbe, uno de los pocos que hay en el mundo