Borrar
El portavoz del PP en la capital balear, Rafael Durán, camina esposado junto a Rafael Romero, también imputado en el 'caso Palma Arena'. / EFE
Rajoy responsabiliza a Zapatero de una «inquisición» desatada contra el PP
Respalda a Cospedal

Rajoy responsabiliza a Zapatero de una «inquisición» desatada contra el PP

Ofrece respaldo a Cospedal en sus denuncias sobre escuchas ilegales, pero no aporta pruebas

A. TORICES

Miércoles, 12 de agosto 2009, 10:54

Mariano Rajoy denunció ayer una supuesta «inquisición» desatada contra su partido, de la que apuntó como «responsable» al presidente del Gobierno. El líder del PP hizo un paréntesis en sus vacaciones para culpar a José Luis Rodríguez Zapatero de la «evidente y grave persecución del Ejecutivo» contra dirigentes populares; y censurar las «detenciones televisadas» y el «uso» de los aparatos del Estado -citó a la Policía y la Fiscalía- en el 'caso Gürtel' y la reciente operación en Mallorca por presunta malversación en las obras de un velódromo.

El jefe de la oposición interpretó el trato dispensado a los militantes del PP investigados por esos escándalos como «un ataque inaceptable» del Gabinete socialista, algo «impropio de una democracia moderna» que comparó con las prácticas de la Santa Inquisición en la Edad Media. Tras seis días de silencio, subrayó el apoyo de toda su organización a su 'número dos', María Dolores de Cospedal, en sus denuncias sobre supuestas escuchas ilegales desde el Gobierno. Al igual que ella, no aportó pruebas para sustentar esas imputaciones, que revelan un deterioro en las relaciones entre los dos grandes partidos que recuerda el clima de crispación tras los atentados del 11-M.

El presidente del PP elevó así al más alto rango político el rifirrafe que enfrenta a su partido y al PSOE con el eco de la traca final del 'caso Gürtel', archivado para el máximo responsable de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, en una sentencia recurrida por el Ejecutivo. También puso el grito en el cielo por las imágenes de dirigentes populares conducidos esposados ante un juez de Mallorca y su detención durante 72 horas, antes de quedar libres bajo fianza.

Rajoy exigió a Zapatero que el Consejo de Ministros que se celebrará mañana aborde los presuntos «ataques» del Ministerio de Interior y la Fiscalía a miembros de su partido porque «han creado verdadera alarma social», y le reclamó que ofrezca en persona «explicaciones convincentes» y anuncie el cese de los responsables de esos hechos.

Comparecencias

También le pidió que obligue a comparecer de forma urgente en el Congreso a su vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega; al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba; y al fiscal general del Estado, Cándido Conde Pumpido. Quiere que expliquen «la utilización sectaria de las instituciones en la campaña de persecución al PP» y el porqué del, a su juicio, «distinto trato» que policías y fiscales dan a militantes populares y del PSOE inmersos en procesos judiciales. Citó así las «detenciones televisadas y esposados» de miembros de su formación; las «filtraciones de sumarios», en referencia a la 'trama Gürtel' y el supuesto espionaje en la Comunidad de Madrid; la «campaña inquisitorial» contra la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, tras la petición de la Policía Judicial de todos los contratos que la Federación de Municipios suscribió con la red corrupta de Francisco Correa bajo su presidencia; y «los juicios paralelos» a dirigentes como el canario José Manuel Soria o Camps «que luego se archivan».

El presidente del PP está dispuesto a llevar el asunto ante el Parlamento Europeo si el PSOE obstruye las intervenciones en el Congreso. Rajoy pasó por encima de las polémicas declaraciones de su secretaria general y, en un tono tibio, apuntó: «Comparto todo lo que dice Cospedal». Antes de negarse a contestar más sobre este asunto, dijo no saber si llevarán las acusaciones sobre escuchas ilegales ante los tribunales y apuntó que en parte están incluidas en la denuncia contra la Policía por filtraciones irregulares del sumario del 'caso Gürtel'.

El jefe de filas del PP indicó no temer ser objeto de 'pinchazos', pero alertó de que se trata de un hecho «contrario» a la ley y «lamentable» en un Estado de Derecho: «Que pinchen mi teléfono me tiene completamente sin cuidado, no tengo nada de lo que arrepentirme», apuntó.

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

elcorreo Rajoy responsabiliza a Zapatero de una «inquisición» desatada contra el PP