

Secciones
Servicios
Destacamos
Edición
Miriam Cos
Viernes, 12 de septiembre 2014, 01:55
Disfrutar de los últimos días de sol que nos ofrece el verano es tarea obligada. Para los que no pueden alejarse de las fronteras vascas y desean pasar el día por alguno de los pueblos vecinos, una comida o cena en uno de los asadores que ofrece la costa cántabra puede ser un acierto. Los mejores bocados del Cantábrico en la mesa y a precios muy competitivos en lugares como Pedreña, Somo, Castro o Isla. Desde las típicas anchoas de Santoña hasta una buena paella de marisco, una sardinada o unos ricos y suculentos percebes. Os presentamos una ruta por algunos de los más destacados asadores cántabros. Como siempre podemos completar este listado con tus sugerencias en el apartado de comentarios.
Pescados salvajes. La Chata (Isla)
En el barrio del Hoyo, en el municipio costero de Isla, encontramos este asador. Con un comedor para 130 comensales, y una terraza donde caben hasta 40 personas a la mesa, ofrece de todo, pero destaca por su carta con los mejores pescados salvajes de la zona como rodaballo, dorada o lubina. Según los responsables del local, la gente lo que más demanda es el pescado grande para compartir. Pero no solo esto nos ofrece el local, también encontramos para picar raciones de percebes, gambas o almejas "de las buenas" y las típicas anchoas del Cantábrico. Todo producto fresco y de la propia zona.
Comida casera para todos los públicos avalada por los que han podido probar sus platos. Además, se pueden encargar mariscadas, comer una buena paella, o simplemente disfrutar de su menú del día a un módico precio de 11,50 euros. En el caso de optar por la carta, el visitante tendrá que desembolsar una media de 35 euros.
Más información: Barrio del Hoyo 3, Isla.
Jibiones encebollados. Pascual (Santoña)
Es el de toda la vida, y de los que quedan pocos. Junto a la playa de San Martín en Santoña, pegado al histórico fuerte de la localidad, podemos encontrar un reducto del pasado más pesquero de la Costa Esmeralda. Con toda la sencillez del mundo, en un pequeño local de mesas corridas, el asador Pascual nos ofrece los mejores frutos del mar a lo 'merendero'. Imposible no acudir para hincar el diente a sus raciones de sardinas, ventresca o 'jibiones' encebollados -lo que se conoce como calamar-, recogidos directamente de las costas de Santoña y Laredo. Para los más atrevidos, los muergos o navajas a la plancha también son un buen bocado. Aunque como en todo asador que se precie, no faltan los grandes pescados para compartir, o incluso los chorizos, patatas y ensaladas.
Al más puro estilo 'Chiringuito de Pepe', este asador tiene su público, y es que sus ricos platos serán presentados en sencillas bandejas con manteles de papel, pero no por ello serán menos suculentos. Por aproximadamente 20 euros puedes salir de allí harto de comer.
Más información: Playa San Martin, s/n
Sardinas asadas. El Tronky (Pedreña)
Situado al sur de la bahía de Santander, en el municipio de Pedreña, el asador Tronky no tiene nada que envidiar a sus predecesores. A la hora de sentarse a la mesa de este restaurante de costa lo mejor son los pescados y mariscos, aunque también se puede pedir una buena ración de carne. Pedro, su propietario, asegura que lo que más demandan los comensales son "las sardinas, el bonito y el besugo". Además "a la gente le gusta pedir pescados grandes para compartir, que se asan a la brasa abiertos a la espalda", explica. La media del precio de un buen pescado depende del peso, "unos 43 euros el kilo". Con unas excelentes vistas a la bahía de la capital cántabra se puede disfrutar de raciones de mejillones o las típicas rabas con un buen 'marianito'. Aunque la tapa que más triunfa son las croquetas de carne.
Con una buena crítica que le avala desde hace años, el amante de la comida casera podrá dar buena cuenta de un marmitako, o marmita, como lo llaman allí. Acudir con los amigos o la familia saldrá aproximadamente por 25 euros el cubierto, depende del producto que se pida.
Más información: Barrio El Muelle, s/n
Pescados a la brasa. Los Potxolos (Laredo)
La capital de la Costa Esmeralda es conocida por la calidad de sus pescados y mariscos y goza de un sinfín de lugares donde poder disfrutar de una buena comida. En este asador, que solo se mantiene abierto en la temporada estival, son famosos sus productos de mar y también sus chuletones. Ubicado cerca de la preciosa playa Salvé tiene un comedor en el que acoger a 35 personas y una terraza en la que pueden comer entre 45 ó 50. Sus dos menús, de 15 y 22 euros, ofrecen todo tipo de primeros, como cigalas, embutidos, almejas, ensalada de marisco... De segundo siempre el entrecot y pescados como rape, rodaballo o chipirones.
Según el propietario del local, su estilo se asemeja más al de la cocina vasca, y no la del cantábrico. "Todos las carnes y pescados son a la brasa de carbón, pero estos últimos no se hacen con la espalda abierta, se asan cerrados para que queden más jugosos", explica. Además, él mismo selecciona la carne para sus famosos chuletones. "La escojo yo, la congelo durante treinta días y después la saco, cuando más jugosa está".
Más información: Republica de Peru, 7.
Cocina marinera. Mijedo (Noja)
A los pies del monte Mijedo y a pocos metros de la playa de Trengadín se encuentra este restaurante. Es el refugio ideal para compartir unas raciones y luego comer en una de las dos terrazas que dispone. Para picar ofrece una carta muy sugerente, desde las rabas de magano a las almejas, las anchoas, el pulpo a la gallega, el revuelto de oricios, la ventresca, las croquetas de marisco, las navajas, las ostras, la gamba fresca, el pimiento relleno de verdel o los bocartes. Salvo problemas con la mar, marisco hay de todo y los pescados que mejor salida tienen son mero, rey, besugo, lenguado, rodaballo, jargo, lubina, cabracho, dorada y rape. Las mariscadas deben ser por encargo así como las paellas y el arroz con abacanto que tiene mucho éxito entre su clientela.
Más información: Paseo El Brusco, 33.
El arroz con bogavante. Las Quebrantas (Somo).
En la localidad veraniega de Somo, famosa por su afición surfera, se encuentra este restaurante con más de 25 años de experiencia que ha sabido ganarse a una clientela fiel gracias a la calidad de sus productos. En la barra se pueden picar anchoas, gambas a la plancha o navajas, además de muchas otras delicias. En su carta destaca el arroz caldoso con bovagante y también la variedad de ensaladas como la de centollo, gambas y salsa rosa o la de bacalao.
Más información: Calle de Isla de Mouro, 8.
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Recomendaciones para ti
Favoritos de los suscriptores
Noticias recomendadas
Batalla campal en Rekalde antes del desalojo del gaztetxe
Silvia Cantera y David S. Olabarri
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.